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jueves, 21 de noviembre de 2013

NAGUALES Y "TONALES MUNDANOS DEFORMADOS"



En estos años en que me he inmerso en este camino, he visto innumerables "antis": anti Castaneda, anti energía, anti punto de encaje, anti Don Juan; en fin anti Todo lo referente al nagualismo. Incluso, se extienden al hecho de intentar negar, borrar, desaparecer o minimizar el asunto de que el nagualismo es milenario y que por todo México (hablando localmente) hace siglos que se menciona este fenómeno. Innumerables relatos de cronistas y de testigos de todas las épocas nos muestran este riquísimo camino de autoperfección. ¿Razones? Muchas. Para mí, la principal es el fracaso. Sí, el fracaso en no poder acechar, no poder ensoñar o ni siquiera avistar un cambio en sí mismos al asumir las premisas fundamentales, vuelve a la gente en un feroz crítico negativo e inclusive toman como un reto personal "demostrar" la "falsedad" de lo que escribió Castaneda, por ejemplo.
Conozco dos casos que siempre me han impactado: uno que afirma que ÉL escribió todo lo de Castaneda (¡desde los 8 años de edad!) y que éste se lo "robó", aparte de mandarlo asesinar. Y otro, que se ha dedicado a buscar detalles intrascendentes en la obra del Nagual, como por ejemplo "unos muebles que con gran trabajo le trajeron a Don Juan" y tonteras por el estilo, SIN darse cuenta del núcleo del testimonio del nagual Carlitos, que NO escribió una obra de moral, un apología del nagualismo ni un manual de cómo hacerle para ser nagual.
No, para nada. Carlitos escribió SU experiencia, su biografía, su vivencia personal. A veces me reclaman "quieres parecerte a Castaneda, lo quieres superar". ¿Y qué? Soy libre, tan libre como para adoptar una actitud, un estilo y un camino tal cual me lo señale el Espíritu. Punto. Sobre los pobres fracasados, en la obra del Nagual se dice, muy claramente:

“Es difícil dar con cuerpos luminosos característicos que estén disponibles para la tarea del nagual; lo ordinario es encontrar tonales deformados por la vida mundana."

viernes, 15 de noviembre de 2013

EL NAGUALISMO ES UN "JUEGO DE PELOTA"



Un verdadero nagual sabe que la vida, el Universo, la Totalidad, es un Tlachtli, un juego de pelota. Su éxito o su fracaso dependerá del uso adecuado que le dé a las armas de la conciencia y la percepción. Sólo él es dueño de su destino; sólo él sabe sus capacidades para jugar ese Sagrado Juego...

jueves, 7 de noviembre de 2013

UN TLAKAOSELO ANCESTRAL (HOMBRE-JAGUAR)


Esta imagen fue encontrada en la zona chatina (Oaxaca, México). Y todavía hay gente que niega la existencia de un nagualismo ancestral y milenario. El Nagual aquí representado trae, en glifos calendáricos zapotecos, la fecha anual 5 Cipactli, 5 Dragón. Como notarán, el jaguar -señor de la  noche y "nagual" por excelencia- está del lado izquierdo, la zona naguálica "natural" en todo ser humano. Uno de los Tlakaoselo de los cuales he hablado tantas veces...

ESTAMOS EN CAÍDA LIBRE HACIA LA MUERTE (NAGUALISMO)


"Ensoñar es normal. Lo extraño es que nuestra cultura rechace la idea de ser deliberados mientras dormimos (es como si a ALGUIEN le conviniera que permanezcamos subconscientes).


Volar bajito está bien y volar alto, mejor. No temas a caerte y morir; finalmente, eso es lo que te está pasando desde que naciste.

Quien no tiene nada que perder, tiene todo su potencial a disposición. Así que, es importante entender que estamos en caída libre hacia la muerte. Pero no tienes que deprimirte por ello; afortunadamente, la muerte es sólo una experiencia subjetiva.

La muerte se puede trascender de dos maneras (mejor aún, a través de ambas): con obras que dejen una huella impersonal o con todo lo que tenemos, incluyendo el cuerpo y la personalidad.

La idea de que ya sabemos cómo es el mundo es infantil; apenas estamos saliendo de la etapa animal. Quienes han tenido más experiencia aseguran que hay otro mundo - lo cual es un modo literario de decir que se puede cambiar radicalmente.

Trata de verte las manos. INTÉNTALO ahora mismo. Verse las manos en vigilia no es distinto de vérselas en ensueño. 

Si ya te las viste, no tengo más que decirte. Si no, INTÉNTALO OTRA VEZ. Quiero que te des cuenta de que estás despierta y puedes hacer con el mundo lo que te dé la gana..."
(Frank Díaz Yáok, segunda parte de la carta)

AFINA TU VIDA A FIN DE LIBERAR ENERGÍA (NAGUALISMO)



"Te lo diré claramente: la vida no tiene sentido intrínseco, se lo damos al acechar. No esperes entender lo que te pasa. Todo entendimiento mental termina en frustración. Lo que puedes hacer desde ahora, es afinar tu vida a fin de liberar energía. Mi posición es NO romper lazos creados y NO crear lazos innecesarios. Usa tus lazos actuales como retos.

La energía se manifiesta, en primer lugar, como preocupación por ahorrar energía (es lo que te está pasando) y, con el tiempo, como un inagotable caudal de curiosidad, entusiasmo y gozo existencial. Ahorrar energía es lo más inteligente que podemos hacer; te lleva al ensueño y te permite, eventualmente, INTENTAR el acecho.

El acecho es subsecuente al ensueño, así que no lo intentes antes de tener razonable dominio de los elementos de tu sueño. Sé deliberada, busca tus manos, echa miradas cortas para fijar la percepción, trata de verte dormida a ti misma. Luego busca a tu Maestro; él te introducirá a una Partida de guerreros que operan en la Realidad - no en esta apariencia consensuada a la que llamamos mundo, aunque no es descartable que conozcas a algunos de ellos en el mundo cotidiano.

Después de eso, tienes que alinear la primera y la segunda atención, lo cual te dará la sensación subjetiva de haber vivido mucho o de haber vivido cosas que no encajan en tu vida lineal. Estoy seguro de que tuviste encuentros naguálicos cuando niña y desde entonces. Ponte a disposición de la partida.

Ambas atenciones se alínean recapitulando. Sin embargo, en mi experiencia (quizás porque al principio estaba rígido como una piedra), no bastó con sentarme a recapitular, tuve que hacerlo en estados acrecentados de conciencia, a fin de poderle dedicar al ejercicio 12 horas diarias durante una semana, al menos dos veces al año.

El acecho no es conducta aberrada, como piensan muchos, sino refrenamiento, sobriedad y control del ego. El acecho fue diseñado por los primeros naguales hace dos millones de años, como respuesta al surgimiento de la forma humana. Desde entonces, lo que hacemos es engancharnos a ese intento y acrecentarlo tanto como podamos.

Acechar es fijar el punto de encaje, de modo que tengas la sensación de "despertar", PERO NO en el mundo cotidiano, sino en un mundo de tu elección - un mundo que escoges, no por el egoísta interés de mejorar, sino por el ánimo del guerrero. Yo le pedí al intento: "quiero ir allí donde haga más falta". Desde entonces, he recorrido varios mundos y ahora estoy en el tuyo. Te aseguro que es posible cambiar.

No olvides darle a tu ser el alimento que necesita. El mono necesita comida, agua y sueño. El campo energético, impresiones sensoriales, incluyendo las eróticas (destierra toda sugestión que coarte tu libertad sexual). El campo emocional se alimenta de impresiones de calidad; tienes que refinarte en lo posible. Y el campo mental, de información. Esa es la base; lo demás lo platicaremos en ensueños."


(Respuesta de Frank Díaz a una carta de una dama)

QUETZALCOATL Y EL NAGUAL CARLOS CASTANEDA


"Ensueños de la Serpiente Emplumada"

Intentar...requiere imaginación, disciplina, propósito, y afecto. En este caso, intentar significa que adquieres un conocimiento corporal indiscutible de que eres un ensoñador. Sientes con todas las células de tu cuerpo, con todas las fibras de tu ser, que eres un ensoñador. (Don Juan Matus)


"¿Cómo está su ensoñar?" preguntó Carlos Castaneda a un grupo de estudiantes, sentados dentro de un estudio, durante un crepúsculo al comienzo de la primavera.

"¿Y qué es lo que están ensoñando?" añadió Florinda Donner-Grau.

"Bueno", contestó una estudiante, "anoche, soñé que estaba trabajando en un programa nuevo de computación, en un diseño; era realmente un diseño maravilloso, muy funcional, centrado en torno a una forma espiral en fluido movimiento, y mi jefe estaba deleitado... Bueno" continuó la estudiante, encogiéndose de hombros, "fue sólo un sueño..."

"Qué quieres decir con 'sólo un sueño" preguntó Florinda Donner-Grau. "¡Te das cuenta de que lo infinito, podría estarte dirigiendo hacia ese diseño y que tú estas reprimiéndote a ti misma!"

"¿Yo, reprimiéndome a mí misma?" preguntó la aprendiz. "¡Mi jefe es quien me está reprimiendo! A él no le gusta nada de lo que yo o cualquier otro diseñe; no quiero presentarle otra cosa, nada más para que me ridiculice enfrente de los otros, y, en todo caso, ¿quién soy yo para proponerle algo nuevo a mi jefe? ¡No me atrevo!"

"Quieres decir que no te atreves a ensoñar ir más allá de tu percepción limitada, ir más allá de las limitaciones de tu linaje, de tu cultura", interpuso Carlos Castaneda. "¿Están algunos otros de ustedes 'atascados' de la misma manera en su ensueño?" preguntó.

"Si están 'atascados' en la primera atención de sus acuerdos cotidianos, también van a estar 'atascados' en la vastedad de la segunda atención".

"Bueno", dijo otro estudiante, "yo actúo del mismo modo. En la universidad realmente quiero aprender, pero me detengo a la hora de preguntarle al profesor algo que no entiendo y prefiero preguntarle después a otro estudiante. Y si no puedo encontrar otro estudiante que sepa la respuesta, entonces me digo "tudu bem". De todas formas no hay nada que pueda hacer, lo más seguro es que voy a reprobar esta clase".

"¡Lo de ustedes dos suena a que están teniendo pesadillas, no ensoñando!", dijo Florinda Donner-Grau.

"Sé que todos están revisando sus acciones..." continuó Florinda.

Los estudiantes asintieron con la cabeza.
"Si en algún momento se enfocan en escenas donde se están repitiendo comandos sintácticos de pesadilla tales como 'no puedo'; 'no quiero parecer un tonto'; 'es muy difícil'; 'él o ella o ellos no me van a escuchar', o 'él, ella o ellos no me van a dejar' o '¡nunca va a haber nada bueno para mí!', entonces miren en su pasado: dónde pueden haberse originado escenas de esa naturaleza, ¡y van a encontrar que esas frases, ese ánimo, no comenzó con ustedes! Cuando eran niños alguien en su línea familiar les dijo esas palabras, acerca de ellos mismos o acerca de ustedes, y ustedes las absorbieron y las repiten hasta este día".

"¿Cómo podemos detener eso?" preguntó un estudiante.

"Mirando directamente esas escenas, respirando dentro de ellas, iluminándolas ahora con una nueva conciencia, expandiendo su visión de ellas, para incluir el contexto de sus orígenes y sus efectos, sus raíces y sus ramas, en sus propias vidas, en su linaje y en su cultura".

"¿Y luego?" preguntó otra aprendiz.

"¡Encuentren otras escenas en su vida, escenas de gozo, donde estuvieron presentes, conscientes, donde sintieron viva cada célula de su cuerpo, partícipe con cada parte de su ser! Y pueden encontrar las raíces de estas otras escenas en su propia vida y en la de su linaje, y en sus culturas -y las ramas, cómo han crecido esas raíces, qué clase de frutos producen, qué clase de efecto tienen en la siguiente generación- y traer los elementos de esos sueños al ahora".
"Y comiencen a contar una historia diferente -permitanse ser inspirados por una nueva respiración, un nuevo flujo, un nuevo intento...En vez de sólo repetir momentos que no funcionaron- aprendan de estos otros momentos! Entretejan una figura diferente -en lugar de una pila de culpas, excusas y quejas, pueden hacer una trama sonora de notas de aprecio".
"Para ayudarlos con esto, vamos a practicar los pases mágicos de la Serpiente Emplumada. Para los videntes del antiguo México, la mítica figura de la serpiente emplumada representa un estado de ensueño-despierto, un estado de presencia total. Don Juan dijo que para ellos representaba el cielo y la tierra gozosamente reunidos en el corazón del hombre -el interjuego del ser y de su gemelo energético, el cuerpo de ensueño. Para los videntes de su linaje, el cuerpo de ensueño es el aspecto de nuestro ser que escanea a través del tiempo, del espacio y más allá, el que viaja a través del universo, el mar de la consciencia, para traernos ensueños aquí, en esta forma humana, en esta tierra".
"Comencemos con los pases mágicos del cuerpo izquierdo y el cuerpo derecho", dijo. "Mientras los hacen", añadió, levantando su brazo izquierdo como si lo estuviera sacando de una manga, "¡sientan como la serpiente emplumada limpia la atmósfera con sus plumas!"
"Sientan como está siendo elevada por la corriente del viento, del intento del Universo que fluye a través de ella y a su alrededor", dijo, trazando un círculo frente a él con su mano derecha. "Cuando reunimos los cuerpos izquierdo y derecho", dijo, "estamos reuniendo lo mejor que heredamos de nuestra madre y de nuestro padre, de nuestras culturas, de nuestros ancestros, de nuestro ADN ancestral. ¡Estamos volando, del modo en que la serpiente emplumada vuela en sus ensueños!"
 dijo, y entonces todos entraron en lo que parecía un reino sin tiempo, donde mezclaron los movimientos del cuerpo derecho e izquierdo.

Al final de la forma, las alas de las serpientes se abrieron hacia atrás, como si estuvieran tomando una corriente y viajando en ella.
Cuando llegó el tiempo de irse, salieron juntos a la noche. Una ola de viento surgió en el aire, haciendo ondear sus chaquetas.

"¡Miren arriba!", dijo Carlos Castaneda, sus ojos brillando, "¡Venus, la estrella del atardecer... y las Siete Hermanas, las Pleyades!"

La luz brillante del planeta iluminaba el cielo entorno a las estrellas, que parecían parpadear y
centellear desde la profunda distancia.

"Miren como resplandecen todas esas estrellas, sientan los armónicos que producen juntas", dijo. "Ellas permiten ser organizadas en esa forma por algo más grande que ellas mismas. Nosotros todos podemos hacer lo mismo," dijo volteando a mirar a cada uno. "¡Nosotros podemos dejar que nuestras escamas se extiendan y se aligeren, convirtiéndose en plumaje...y nuestro vuelo comienza allí!

miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL NAGUAL Y LA CRÍTICA 0031



Cuando recibas críticas, analízate.
Examina detenidamente las actividades de tu vida. A traves de los ojos implacables de tus censores, explórate y critícate. Si realmente encuentras faltas en tí, corrígelas tranquilamente y sigue tu camino. Si no encuentras en tí la falta de la que se te ha acusado, sonríe en tu interior y prosigue tu camino con estoica dignidad. Si quienes te acusan siguen mofándose de tí y exigen una respuesta, contesta con amor, no con enemistad.

Si ocupas una posición en la que otros miran hacia ti en busca de luz, responde o lucha por la verdad con amor en tu corazón, no por tu honor o por miedo a adquirir una mala reputación, sino para defender la gloria y la pureza de la verdad. No permitas que el móvil de tus acciones y palabras sea la victoria, avergonzar a los otros o alimentar tu vanidad, sino que sea tan sólo la verdad. Sin embargo, el amor a la verdad debe estar siempre atemperado por el amor que se orienta a evitar herir a los demás. Difamar a otras personas en nombre de la propagación de la verdad, o en beneficio propio, es signo de egoísmo y de debilidad interior, un deseo de aparentar ser más alto a base de cortarles la cabeza a los demás.

No luches, aun cuando lo hagas por la verdad, si el amor no está presente en tu corazón: el odio no puede conquistar el odio; la maldad no puede ser vencida con la maldad,. Si, bajo el disfraz de defendar la ·verdad·, sucede que el odio, el ánimo vengativo o un ego desproporcionado precipitan en tu corazón un deseo de combatir a tus detractores, abandona la lucha. Cultiva primero el amor. El amor es tu fortaleza y tu aliado más poderoso: su bálsamo sanará las heridas infligidas por el odio de tus enemigos; además, el amor jamás puede resultar vencido. En su intento de conquistar el odio, incluso la muerte es una victoria del amor para el alma inmortal.

Quienes te odian y te injurian no conocen la verdad. Perdónalos, porque en su ignorancia no saben lo que hacen. Perdona a los demás con el mismo amor y diligencia con que te perdonas a tí mismo sin importar lo que hayas hecho. A los que te critican y te acusan equivocadamente aún a sabiendas y con deliberación, prodígales resueltamente amor. Deja que sean ellos los avergonzados debido al constante regalo del amor que les ofreces a cambio del veneno que ellos volcaron sobre tí. Trata de cambiarlos mediante tu amor incondicional.

Nadie puede odiar o expresar maldad hacia ninguno de sus hijos. ¿ Cómo vas a odiar o lastimar a tus propios hermanos, aunque estén errados ?. Tanto si emanan odio como amor, siguen siendo una parte de ti. Los hermanos que actúan movidos por el odio y la maldad no conocen esa ley. Si respondieras con odio ante su actitud, acabarías ahogándolos en ese desbordamiento de odio. En lugar de éso, muéstrales el faro del amor para que ellos puedan llegar a buen puerto. Que tu amor les haga comprender la ignorancia de sus acciones erradas.

Muéstrales el ejemplo de que tú los amas a pesar de su odio. Benditos aquellos que reciben críticas por hacer el bien: a quienes viven y mueren comportándose correctamente les corresponde un paraíso de dicha eterna. Pero aflígete por los que, debido a los celos, la enemistad o el interés propio, maldicen y buscan perjudicar el buen nombre de quienes están dedicados a nobles tareas. El sarcasmo, la difamación, la venganza, el prejuicio y la falsedad son flechas envenenadas de maldad que retornarán como un bumerán para infligir una gran herida kármica al alma de quien critica.

La crítica despiadada e injusta provoca falta de armonía y facciones llenas de parcialidad, prejuicios y rebeldía; y cuando está respaldada por quienes se complacen en el chismorreo, se convierte en la crucifixión del prójimo. Pero aunque el chisme, las mentiras y la difamación hieran al criticado, en última instancia hieren más a quien critica. Quien es criticado erróneamente se vuelve más puro que nunca, mientras los pérfidos acusadores resultan condenados a vivir en una prisión, que ellos mismos se han creado, en la que impera la dolorosa ausencia de paz interior. Quienes siembren el error cosecharán el engaño y la desgracia.

El camino divino consiste en juzgarte a ti mismo, no a los demás. A menos que limpies tu propia casa, no tienes derecho a decir a otras personas que sus casas están sucias. Si alguien solicita sinceramente tu opinión, entonces júzgale, pero no con prejuicios ni interés personal, sino con amor imparcial, y bríndale tus amorosas sugerencias. No transijas con las malas acciones ni te limites a sentir lástima del que está equivocado; tampoco fustigues al transgresor con una crítica despiadada; por el contrario, orienta con amor inconmensurable al que se ha apartado del bien. Dí a tu hermano: “Se me parte el corazón al ver el sufrimiento que te han causado tus malas acciones. Corrígelas. Deseo verte bien.”A veces, las palabras que encarnan la verdad pueden ser hirientes y ácidas; en esos casos, cúbrelas con el azúcar del amor y la amabilidad para que puedan ser digeridas con más facilidad por quien ha caído presa de la fiebre del mal.

Pero si tus puntos de vista no son bien recibidos, mantén silencio. Envíale mentalmente a esa persona, que se comporta de modo equivocado, pensamientos constructivos, amor y oraciones -sin exteriorizarlos con palabras habladas- porque eso es también beneficioso y ayudará a despertarla.

El que ha caído no necesita que lo pisoteen; necesita que tus manos amorosas lo levanten. Piensa en las aflicciones de los demás como si fueran las tuyas propias y así sentirás compasión por todos. La crítica cruel es un enemigo despiadado que se deleita con la caída de los demás. El amor es el amigo salvador que se regocija en la felicidad y el bienestar de los otros.

Ofrecer críticas aún cuando se trate de críticas constructivas es arriesgado; pero ser capaz de soportar la crítica es muy beneficios, ya que pone a prueba y refuerza la armadura de la verdad que has de utilizar en la batalla de la vida. Quienes te juzgan amorosamente son tus mejores amigos. Aquellos que adulan tus faltas son tus peores enemigos. Ser receptivo a las críticas imparciales equivale a sintonizarse con la ley del progreso; pero sucumbir a la adulación significa envenenar el progreso material y espiritual.

No insistas en los pecados de los demás, y tampoco en los tuyos propios; perdona y olvida el error pasado. No des vida ni forma a tus propios errores ni a los de los demás; tampoco hables de sus faltas, ni escribas jamás sobre ellas o las hagas públicas. NO te involucres en rumores o chismes ni los repitas. No contribuyas a prolongar la vida de una falsedad hablando de ella: no añadas una disonancia más al coro de la discordia. Y no extraigas conclusiones personales, ni las formules verbalmente, cuando no estés en condiciones de entender a todas las partes involucradas.

Ocúpate en hacer de tí una persona de bien. Tu ejemplo será un millón de veces más elocuente que las palabras. Contrarresta la crítica encarnando humildemente en tu vida los principios de la verdad. Refórmate y deja que otros, mediante la observación de tu ejemplo, se sientan inspirados a reformarse. Eso es lo que se necesita en este mundo: personas que se critiquen a sí mismas, no a las demás. Vence el vicio mediante el ejemplo virtuoso; el error, mediante la verdad; el odio, con amor; la ignorancia, con sabiduría; el miedo, con valor; la estrechez mental, con entendimiento; el fanatismo, con amplitud de criterio. Permite que esas virtudes comiencen en tí. Presta atención a la limpieza de tu propia casa, y tal vez, los demás se verán alentados a ocuparse de la limpieza de la suya.
(De Yogananda, a través de Don Julio)

jueves, 29 de agosto de 2013

"TODOS ESTAMOS ENLAZADOS Y VEMOS LA MUERTE" 0030



Como has notado, hay un punto a partir del cual la búsqueda se vuelve muy subjetiva, porque estamos más y más solos. Espero que las siguientes reflexiones tengan que algo en común con tu propio camino.

Lo que seguramente te ocurre es que llegas a la estancia de ensueño, te miras las manos o lo que sea, lanzas las miradas periféricas y luego no recuerdas qué más hacer. Es que en realidad, como persona, no hay nada que puedas hacer. Has llegado a tu límite y sólo te queda insistir, porque la conciencia inorgánica tiene reacciones muy lentas. Ellos están tan interesados como tú por establecer un contacto, pero tienes que darles chance.

El aburrimiento y otros sentimientos que desestimulan la práctica son producto de la "mente del volador". La energía no se aburre de crear y atestiguar. No le ocurre a todo el mundo, sino a quienes llegan a la frontera de lo personal (primera compuerta). El motivo es comprensible: nos enseñaron a bloquear la atención a todo lo que no sean nuestros intereses humanos.

Para pasar más allá, tenemos que encontrar una fuente alterna de energía, y ello implica un compromiso con la locura. Carlos le llama "desatino controlado", pero, en verdad, el control lo tiene "el otro". Creer que podemos manejar la segunda atención con nuestra forma humana, es una estupidez. Los guerreros que no dan el paso hacia la disolución, se quedan a mitad de camino y mueren en circunstancias horribles.

Como verás, el mejor modo de tratar con este asunto es tomar la delantera. Si vamos a estar locos, ¡seámoslo con plena deliberación! Yo me aplico sesiones de locura clínica dos o tres veces al año, según como ande. Eso me motiva a seguir, aun al costo de la vida física.

Respecto a otros intercambios: al Ver, todos estamos enlazados, y vemos la muerte. Decirlo de una forma más bonita sería mentir. Ver es absoluto, no se desarrolla, lo que podemos mejorar son nuestras actitudes, pasando de la incredulidad a la aceptación, y de esta, a la experiencia gozosa.
Todos "vemos", pero hay que reconocerlo. He visto personas en el momento de dar ese paso, y, créeme, no hay dicha mayor, porque te demuestra cosas para las que no hay palabras. (Frank Díaz Tleoko)

EL NAGUAL ES UN "ESTADO DE CONCIENCIA" 0029


En esta pequeña postal hay más Nagualismo (profundidad, elegancia, enfoque y "videncia") que el de aquellos que, en ciertas páginas de la Red, escriben sobre nagualismo verborraicamente diciendo cualquier estupidez justamente ANTI-nagualista. Esta postal es una LECCIÓN para el Espíritu de los verdaderos naguales...
Tlasokamati, Nawal Winak Frank Díaz.

Ahora, algunos comentarios ad hoc en Facebook

‎Frank Diaz, ¿significa esto, también, que para que haya Nagual tiene que haber relatividad? Quiero decir que, sin individualidad, que es a mi entender, una parte de todo-lo-qie-exoste en una especie de encapsulamiento que lo separa, y a la vez le hace percibirse como separado de todo lo demás, no podría existir, no el Nagual, sino la percepción del mismo. ¿Que me puedes decir sobre esto?Quiero decir que, a mi entender, sin esta individuación de la energía de todo lo que es, tampoco habría una base perceptual O dicho de otra manera, para percibir es necesário tener la capacidad de percibirse y sentrirse separado de lo que se percibe.

Frank Diaz Objetivamente hablando, los sustantivos no existen, lo que existe es el hacer. Intentar en forma deliberada - es decir, en condiciones de manifestación e individualidad - es un hacer posible. Deducir de ello que el nagual no existe fuera del individuo y lo manifiesto, sería exagerado. "Nagual" es el nombre de un esfuerzo, no una cosa en sí. Toda existencia es relación y toda percepción es índice de una relación. El nagual es una función relacionante.
‎"Para percibir es necesário tener la capacidad de percibirse y sentrirse separado de lo que se percibe". La percepción no tiene causa. Sentirse separado es una consecuencia, no una causa. Sentirse relacionado (es decir, unido a través del acto perceptual), también.

Entonces, ¿para percibir al Nagual es necesaria la relación, no para su existencia? Y si, de acuerdo, objetivamente, eso a lo que le llamamos objetivo (sustantivo) no existe per se, sino en relación a lo que se hace con el.

GS Pues para mi, el nagual de mi abuelo Aristeo, era un tigre, yo lo conocí(a mi abuelo) y el siempre andaba trabajando en el monte, cuidando de sus animales y durmiendo donde le callera la noche, aún con 70 y más años de edad, estaba erguido, fuerte y sembraba y cuidaba de su animal el tigre como si fuera el mismo. Hasta que decidió irse. Cuando bajaba a ver a su familia al pueblo, siempre estaba lleno de amor, de paz interna y mucho gozo, caminaba despacio y manipulaba los quehaceres domésticos de una manera sencilla y simple. Por cierto, hablaba Mexicano (Nahuatl) Es ahí donde acuerdo que el nahualismo es el intento, el movimiento, el trabajo. Saludos amigos.

Frank Diaz ‎"¿para percibir al Nagual es necesaria la relación, no para su existencia?" No hay diferencia objetiva entre los conceptos de percibir y existir. Todo lo que percibe existe, todo lo que percibes existe, todo lo que existe, existe en un contexto perceptual. Dicho en otros términos: el nagual no existe fuera del acto perceptual, es una modalidad de percepción.
‎"El nagual de mi abuelo Aristeo era un tigre". Esta es una definición del nagual mucho más objetiva que las definiciones filosóficas o racionales. Y todavía más exacto sería: el nagual de mi abuelo se movía como tigre y se veía a sí mismo como tigre. ¿Qué era? El verbo "ser" es demasiado tosco para describir al nagual.

lunes, 26 de agosto de 2013

"DESARROLLOS" DEL NAGUAL 0028



Conforme pasa el tiempo, un nagual va "haciéndose cargo", va notando que paulatinamente puede ejercer ciertas acciones que, gracias a un duro entrenamiento en ciertas técnicas psicofísicas tanto orientales como occidentales (ejemplo, el sorprendente Kinam o la meditación Mo-Pai) se pueden perforar o vulnerar las denominadas leyes naturales (gravedad, materia, energía, movimiento, físicas, químicas, etc.)  o "internarse" en la psique o los sueños de alguien, claro que con un considerable esfuerzo que se basa totalmente en lo que el Nagual Juan Matus denominó la fuerza más poderosa del Universo: el Intento.
Sólo en ese aspecto, un nagual es un subversivo, pues subvierte o viola la ilusión del Tonal desde el Nagual. Asimismo, un nagual va confirmando que no existe lo "sobrenatural", pues para él todo es natural y depende su manipulación del nivel perceptual en que se encuentre.

viernes, 23 de agosto de 2013

¿QUÉ ES EL NAGUAL? III 0027


EL ARBOL DE TAMOANCHAN

La concepción prehispánica sobre las causas y el destino de nuestra existencia recibía el nombre de Nemilistli, el sentido de la vida. Tal como vemos en la siguiente cita, pensaban que la vida en su totalidad tiene dos fases: la primera transcurre en el mundo de las esencias, y la segunda, en el de las apariencias.

"Una tradición que corría entre los indios (decía) que había dos mundos o dos maneras de gentes. El primero (espiritual), en que los hombres se transformaron en animales y astros (poderes naturales). En el segundo (concreto), habiendo de ser la transformación según los méritos de cada uno." (Alarcón, Tratado de las Idolatrías)

Se creía que los principios vitales del hombre (no confundir con el concepto cristiano del alma) proceden de Chichikuau'tlan, el lugar del árbol de los pechos, una forma de existencia no individual donde los niños que aun no han nacido "maman" de la fuente de la vida. La muerte de los niños lactantes implicaba su retorno automático al árbol del origen. 

Pero, desde el momento en que la criatura comía su primer bocado de maíz (la planta que nos sacó del estado animal y nos hizo hombres), comenzaba su vida social, generadora de responsabilidad. A su vez, la responsabilidad asumida producía mérito espiritual, y este, logros de conciencia.

La responsabilidad era considerada como un fuego que cristaliza definitivamente nuestros principios conscientes, permitiéndonos trascender los efímeros plazos de la existencia mortal. Esto merece una explicación: los toltecas consideraban que la vida es un don divino, y por esa razón, tiene un carácter absoluto y definitivo. Sólo los niños estaban facultados para regresar una y otra vez al plano terrestre:

"Los niños que mueren antes de que coman maíz o dejen de mamar, regresarán a la casa de sus padres; pero los viejos que mueren no han de tornar." (Fernández de Oviedo XI)

Como podemos comprender, esta visión no evadía la certidumbre de nuestra finitud. Por el contrario, generaba en el tolteca una percepción directa de la muerte, que no era considerada una enemiga, sino un estímulo digno y necesario para el guerrero. De ello derivaba un sentimiento de urgencia por aprovechar el tiempo, por expresar sin ambages la plenitud de nuestras posibilidades. 

Aun después de cinco siglos de adoctrinamiento cristiano, la muerte, en su sentido prehispánico, sigue siendo una activa presencia en la vida de los mexicanos. Consideraban que nuestra vida cotidiana se desarrolla en Tlaltikpak, sobre la tierra, la parte exterior o superficial del Universo. La peculiaridad de esta forma de existencia es que todos estamos hipnotizados por los influjos de Mayawel, la embriagadora, una diosa, o mejor dicho, una función divina cuyo nombre deriva de la misma raíz Mai que dio origen en la India a la doctrina de Maya, la "gran ilusión"

Mayawel era la "hermana" o aspecto femenino de Ketsalkoatl. El libro sagrado maya describe así su manipulación sobre la conciencia humana:

"Entonces el Corazón del Cielo sopló sobre los ojos (de los primeros hombres), los cuales quedaron empañados como cuando se sopla sobre la luna de un espejo, y se oscurecieron." (Popol Vuh III.3)

Debido a este estado de velación, mientras los seres humanos permanecemos sobre la tierra, somos incapaces de percibir directamente el universo de Teotl, la energía, y únicamente nos concentramos en Tlakeke, los objetos; esto hace que el mundo nos parezca "objetivamente" real.

Tlaltikpak es el plano más denso de la conciencia, el único donde hay gravedad y donde son posibles la mentira y la confusión, porque no hay transparencia mental. Sólo podemos abandonarlo a través de la puerta misteriosa de la muerte y el sueño. 

Según el texto sagrado, nuestro reto, mientras estamos atados por los lazos de la Deidad "embriagadora", es generar Ishtli Yollotl, cara y corazón, esto es, una identidad y un carácter que nos permitan resistir concientes allí donde no hay ninguna razón humana o animal para hacerlo. 

Pero la Tierra no es el único destino de la conciencia. Afirmaban los mexicanos que, una vez que morimos, la experiencia que hemos acumulado durante toda la vida permanece activa como Sennamiki, memoria de unidad. Ello significa que, aun por algún tiempo, seguimos dándonos cuenta de las cosas y reaccionando como si fuésemos "nosotros mismos". 

"Decían los antiguos que cuando morían los hombres, no perecían, sino que de nuevo comenzaban a vivir, casi despertados de un sueño." (Sahagún, Historia General III)

Según un texto azteca, en la generalidad de los casos, la duración de ese recuerdo es de cuatro años terrestres (que pueden parecer un tiempo infinitamente largo o breve para la subjetividad del difunto):
"A los cuatro años ya hay disolución, ya se pierde el recuerdo, ya nada permanece ahí." (Informantes de Sahagún)

Afirmaban que los estados o planos de conciencia a donde va la memoria durante ese tiempo difieren, según sea la forma en que se haya vivido, y sobre todo, según sea el estado emocional y mental en que esté inmersa la persona al momento de morir. De ahí que morir fuera considerado un arte supremo, y la mayoría de la gente procurase hacerlo en medio de la batalla o en el cumplimiento del deber, es decir, en el esplendor de la energía. 

Quienes siguieron en vida el camino de la satisfacción de los sentidos o murieron de una muerte ordinaria, iban de cabeza al Miktlan, lugar de los muertos, y se convertían en Mikteka,
espíritus tenebrosos

"Hacían ofrendas a los muertos durante cuatro años, pues creían que en ese tiempo no iban las animas al lugar de su descanso, (sino que) tenían mucho trabajo, frío y cansancio, y pasaban por unos lugares llenos de espinas." (Códice Telleriano)

El Miktlan estaba dividido en nueve estancias o grados de atención, donde todos los apegos, recuerdos y compromisos con el mundo eran rigurosamente "molidos" y desintegrados, hasta que la conciencia individual se integraba de nuevo con su fuente cósmica. 

Miktlan no era el infierno, tal como lo entienden las religiones dualistas, sino un mundo de conciencia superior a la Tierra, donde se rompe gradualmente la embriaguez de los sentidos, lo cual puede ser muy duro para los apegos personales. El estado subjetivo de quienes permanecían allí era calificado de Temiktli,
sueño de tipo humano

En cuanto a aquellas personas que padecieron debido a una larga enfermedad física o mental que quemó sus apegos materiales, así como los suicidas, los que fueron marcados por el rayo y los ahogados, se creía que iban al Tlalokan, mundo de Tlalok, donde se transformaban en dos tipos de espíritus de la Naturaleza: los Awake, proveedores, y los Tlaloke, formadores

Esta transformación dependía de la manera en que había vivido la persona:

"Dicen los viejos que quienes son de buen corazón, los piden los Tlaloke y los llevan a su casa en el Tlalokan, donde viven junto al Señor de la libertad. Y viven una primavera eterna, que nunca se marchita, que constantemente brota y se recrea, que florece para siempre." (Códice Florentino VI.21)

En el Tlalokan la conciencia se recuperaba del estrés de la vida terrestre y se regocijaba trabajando como auxiliar divino. El estado subjetivo de sus moradores se calificaba de Temishochitl,
sueño florido. Ellos podían comunicarse con los vivos a través del sueño lúcido.

En un orden superior estaba el destino de los guerreros, los santos y los héroes, los sacrificados por la fe y las mujeres muertas en el parto, cuyas características comunes eran el heroísmo y el sentido del deber. Tales difuntos no tenían que pasar por los grados espirituales de los Mikteka, los Awake y los Tlaloke, sino que iban directamente al Tonalokan, lugar del sol, un sitio de felicidad plena donde se volvían Tonaloke, espíritus ardientes, y acompañaban al Sol y a los astros en su eterno movimiento. Su estado subjetivo se calificaba como Melawakatinemi, sueño verdadero.
"Aquel que va con integridad a la muerte heroica, viene a llamarlo el Sol, vive a su lado. Constantemente y para siempre es feliz. Muchos desean, muchos buscan este tipo de muerte." (o. c.)
De ellos dice un poema azteca:

"Cuando morimos, no es verdad que morimos, porque vivimos en verdad, seguimos viviendo, despertamos a una existencia feliz. Así se dirigían al muerto cuando moría, le decían: `Despierta, ya el cielo enrojece, ya se levanta la aurora, ya cantan los faisanes color de llama, las golondrinas color de fuego, ya vuelan las mariposas'. Quien se ha muerto se ha vuelto Dios." (Códice Matritense)

A pesar de la influencia de la forma de morir en la forma de sobrevivir, se creía que, en última instancia, todos los destinos eran dictados por Ketsalkoatl desde el momento en que el niño comenzaba a crecer:

"Es en la infancia, siendo aun libre la persona, cuando tienen compasión de ella Nuestro Señor y le da sus dones... Y es en la infancia, en la edad de la pureza, cuando se merece una buena muerte." (o. c.)

Independientemente de las estaciones transitorias de la conciencia, los toltecas creían que el destino final de todos los seres, después de su periplo por los reinos de la muerte, era llegar al Tamoanchan, la casa de nuestro origen, donde tenía su residencia espiritual Nuestro Señor Ketsalkoatl. El jeroglífico con que representaban este lugar era el caduceo: un árbol-serpiente.

Tamoanchan era el estado original y final de la creación, y la aspiración conciente o inconsciente de casi todos los seres humanos. De hecho, los toltecas interpretaban nuestro paso por la tierra como una ilusión; la verdadera vida tenía lugar allí:
"He aquí lo que nos dijeron los ancianos: nadie (en verdad) sale de Tamoanchan, el sitio del Espíritu. No es verdad, no es cierto lo que hacemos aquí; sólo es como una burla nuestra estancia (en la Tierra)." (Códice Florentino VI).

Por lo tanto, la entrada en Tamoanchan era un retorno al origen. Desde el punto de vista de la personalidad, la permanencia allí era eterna. No era un plano de sueño, sino de iluminación, y quienes lo alcanzaban con una conciencia lúcida recibían el honroso título de Itstika, despiertos

Pero algunos mesoamericanos buscaban un destino diferente. Estos eran los naguales, quienes aspiraban a conservar por toda la eternidad las características individuales de su conciencia, sin dejarse deslumbrar, seducir o aterrar por las visiones habidas en los planos divinos, y sin diluirse en la intensidad vivencial del contacto con Ketsalkoatl en el Tamoanchan.
A fin de conseguir su objetivo, los naguales seguían un arduo entrenamiento, cultivando el sueño y trabajando con los poderes de la Naturaleza, para gestar de ese modo un alter ego o doble energético al cual transferían en cierto momento sus principios mentales y emocionales, y a veces también los físicos. 
A partir de ahí, tales personas morían como hombres y renacían como regentes de su propio Yokoya, mundo mental. El suceso era representado a través del símbolo de la ruptura del árbol de Tamoanchan, es decir, la liberación definitiva de la conciencia de sus raíces terrestres.

Los naguales no eran deudores, sino émulos de Ketsalkoatl. Su preparación chamánica les permitía crear, por lo que recibían el título de Moyokoyani, quien a sí mismo se inventa. Ketsalkoatl, el autor de este Universo, era el modelo más elevado de un nagual, razón por la cual otro de sus múltiples nombres era Nawalpiltsintli, príncipe de las transfiguraciones.

Debido a la incomprensible naturaleza de las actividades de los naguales, los invasores europeos los calificaron de brujos y los persiguieron casi hasta la extinción. En términos occidentales, diríamos que ellos eran los alquimistas prehispánicos.


(NOTA) Éste y los anteriores "¿QUÉ ES EL NAGUAL?" son propiedad intelectual de Frank Díaz. Si los distribuyes, utilizas, citas, etc., menciona la autoría de esta persona.