LA RECAPITULACIÓN
Recapitular es recordar la vida de uno hasta el detalle más insignificante. (EDA)
La recapitulación es el fuerte de los acechadores, de la misma manera como el cuerpo de ensueño es el fuerte de los ensoñadores. (EDA)
Ya que la conciencia es el alimento del Águila, ésta puede quedar satisfecha con una réplica perfecta (con un recordatorio perfecto de la vida de uno). (EDA)
Una recapitulación perfecta puede cambiar a un guerrero aún más que el control total del cuerpo de ensueño. Para un guerrero es importante conocer y practicar tanto el acecho como el ensueño. Las mujeres solo pueden dominar uno de los dos artes; los hombres pueden dominar los dos, pero no llegan a obtener el nivel de eficacia que las mujeres logran en cada arte. (EDA)
La recapitulación se compone de tres técnicas o herramientas básicas:
a) La caja: Símbolo de nuestros estrechos linderos personales. Recordar se vuelve fácil si uno puede reducir el área de estimación en torno al cuerpo. Los acechadores usan cajas o ataúdes de tierra para encerrarse adentro de ellos en tanto reviven (pues no se trata solo de recordar) cada momento de sus vidas.
b) La lista de eventos: Confeccionar una lista detallada de todos los incidentes de nuestras vidas, desde el momento previo a que el acechador tome asiento en la caja, hasta , al menos en teoría, el mismo momento del nacimiento.
c) La respiración: El elemento clave. El aliento es algo mágico porque se trata de una función que da la vida. La respiración misma fomenta recuerdos cada vez más profundos. Cada sesión comienza con una inhalación moviendo la cabeza de derecha a izquierda, regresando luego a la posición frontal para exhalar. Entonces, se coge el evento que está a la cabeza de la lista, y se recuentan todos los sentimientos invertidos en él. A medida que se recuerda, se inhala lentamente de derecha a izquierda, para restaurar la energía, y se exhala de izquierda a derecha, para expulsar la energía ajena. (EDA)
El "benefactor" de Florinda estaba convencido de que una recapitulación profunda es el medio más expedito para perder la forma humana, y las tres técnicas básicas del acecho la caja, la lista de eventos, y la respiración como las tres tareas más importantes que un guerrero puede llevar a cabo. (EDA)
Hacer uso de los no-haceres del yo personal se vuelve fácil para los acechadores después de recapitular sus vidas. (EDA)
La recapitulación de sus vidas, que hacen todos los brujos, es la clave para mover el punto de encaje. Al lograr revivir los eventos mismos, consiguen mover el punto de encaje al sitio preciso en el que estaba cuando ocurrió el evento. Esto es lo que los brujos llaman acordarse. (ECS)
La información se almacena en la experiencia misma. Así que acordarse es el modo de recuperar toda la información acumulada en el movimiento del punto de encaje. Lo que los brujos almacenan es la intensidad. La intensidad es resultado automático del movimiento del punto de encaje. (ECS)
Nuestra vivencia del mundo es siempre un recuerdo de la experiencia. Estamos eternamente recordando el instante que acaba de suceder. Todo son recuerdos. (RDP)
La recapitulación de nuestras vidas no se acaba nunca, no importa qué tan bien la hagamos. (ADE)
La razón por la que la gente común y corriente carece de control y dirección en sus sueños, es porque nunca han recapitulado, y sus vidas están llenas hasta el tope de emociones densas y pesadas, de memorias, esperanzas, miedos. (ADE)
Recapitular y ensoñar van de la mano. La recapitulación libera energía aprisionada dentro de nosotros, y no es posible ensoñar sin esa energía. (ADE)
Don Juan me ayudó a recopilar una lista de todas las personas que yo había conocido en mi vida, ordenó mi lista de forma coherente, dividiéndola en áreas de actividad, y luego me guió, ordenadamente, y sin ninguna desviación, a revivir cada una de mis interacciones con las personas de mi lista. (ADE)
La recapitulación comienza cuando la mente arregla todo lo pertinente a lo que se está recapitulando. Arreglar quiere decir reconstruir el acontecimiento pieza por pieza. (ADE)
Don Juan me enseñó a acompañar la recapitulación con una respiración natural y rítmica. Me guió a exhalar profundamente, al mover la cabeza de manera lenta de derecha a izquierda, y a inhalar profundamente, al volver a mover la cabeza de izquierda a derecha. El llamaba a esto "airear lo ocurrido". La mente examina el acontecimiento de principio a fin, mientras que el cuerpo continúa aireando todo aquello en lo que la mente se enfoca. (ADE)
La exhalación sirve para expulsar la energía ajena que se quedó en uno durante el acontecimiento que se está recapitulando, y la inhalación, para traer de regreso la energía propia que uno dejó en dicho acontecimiento. (ADE)
La recapitulación es una táctica de los brujos para inducir un diminuto pero consistente desplazamiento del punto de encaje. (ADE)
La base de la recapitulación es la existencia en el universo de una inconcebible fuerza disolvente que da vida a los organismos prestándoles conciencia. Esa misma fuerza hace también que mueran, para extraerles la conciencia enriquecida por las experiencias de la vida que les prestó. Al ser una réplica de estas experiencias, la recapitulación puede satisfacer a la fuerza disolvente, que de esta forma deja libres a los brujos para que expandan su propia conciencia. (ADE)
El fin de la recapitulación es alcanzar dos objetivos fundamentales: en primer lugar, el fin abstracto de cumplir el código universal que exige renunciar a la conciencia en el momento de la muerte y, en segundo, el fin plenamente pragmático de adquirir fluidez perceptiva. (PM)
A través de la recapitulación, los chamanes adquirían un grado de control que les permitía separar las “experiencias vitales” de la “fuerza vital” que, en su opinión, no estaban unidas de manera indisoluble, sino que se juntaban circunstancialmente. Para los chamanes el “oscuro mar de la conciencia” (la fuerza disolvente, el Águila) no pretende cobrarse la vida de los seres humanos, solo quiere sus experiencias vitales, o sea, la conciencia que han realzado a través de dichas experiencias. (PM)
La recapitulación significa revivir todas o casi todas las experiencias que hemos tenido y, de este modo, desplazar un poco o mucho el punto de encaje y, por la fuerza de la memoria, llevarlo a adoptar la posición que ocupaba cuando aconteció el hecho recapitulado. El acto de desplazarse entre posiciones anteriores y la presente proporciona a los practicantes del chamanismo la fluidez necesaria para salvar obstáculos extraordinarios en sus viajes al “infinito”. (PM)
La recapitulación real del acontecimiento exige que respiremos hondo y movamos lenta y delicadamente la cabeza de un lado a otro, da lo mismo que empecemos por el lado izquierdo o por el derecho. La cabeza debe moverse tantas veces como sea necesario mientras recordamos todos los detalles a que tenemos acceso. Don Juan decía que los chamanes se referían a este acto como aspirar todos los sentimientos personales consumidos en el acontecimiento que se recuerda y espirar los estados de ánimo no deseados y los sentimientos extraños que nos dejó. (PM)
La recapitulación puede convencernos, sin el menor atisbo de dudas, de que todos estamos a merced de fuerzas que, en última instancia, no tienen ningún sentido, por mucho que a primera vista parezcan razonables. (PM)
El acto efectivo de la recapitulación es una tarea de toda la vida. Se necesitan años para agotar la lista, sobre todo en el caso de los que han conocido a miles de individuos e interactuado con ellos. (PM)
El recuento de los "sucesos memorables" de la vida de uno es de vital importancia para redistribuir la energía utilizada en vida. La mejor preparación para entrar en "el lado activo del infinito". (LAI)
Los "sucesos memorables" verdaderos son los que tienen el toque oscuro de lo impersonal. Ese toque los impregna. Lo que los hacediferentes y memorables es que nos afecta a cada uno de nosotros como seres humanos, no solo al que los ha experimentado. (LAI)
Ése es el poder de los recuentos. Por eso los utilizan los chamanes. Te ponen en contacto con algo que ni siquiera sospechabas que existía en ti. (LAI)
El universo está compuesto por campos de energía bajo la forma de filamentos luminosos. Los antiguos videntes vieron billones de ellos por donde fuera que "vieran". Son torrentes de fuerzas constantes, perennes en el universo, y el torrente de filamentos que se relaciona con la recapitulación fue nombrada por aquellos chamanes el "oscuro mar de la conciencia" o el "Águila". (LAI)
Los antiguos videntes "vieron" que, en el momento de la muerte, el "oscuro mar de la conciencia" (Águila) se tragaba, por decirlo así, la conciencia de las criaturas vivas a través de su punto de encaje. Pero tambien vieron que esa fuerza, el Águila, tenía un momento de vacilación con los guerreros que habían hecho un recuento minucioso de sus vidas. Así descubrieron una verdad gigantesca: el Águila solo quiere nuestras experiencias de vida, no nuestra fuerza vital. Por eso, gracias ala Recapitulación, podemos conservarla al morir. (LAI)
Algo en nosotros se resiste tremendamente a la disciplina de la recapitulación. Por eso, los videntes dicen que el camino queda despejado solo cuando aparece en la pantalla el recuerdo de un suceso que nos sacude hasta los cimientos con una claridad de detalles terrorífica. Los chamanes llaman a ese suceso "el acomodador", porque desde ese momento, cada suceso que tocamos no solo se recuerda sino que se vuelve realmente a revivir. (LAI)
Caminar es bueno para precipitar los recuerdos. Los chamanes creían que todo lo que vivimos queda guardado como sensación en la parte trasera de las piernas. Es como una especie de almacén de la historia personal. (LAI)
La recapitulación se fue revelando más adelante de los primeros libros como un requisito de primera mano en el camino de cualquiera que se tenga por guerrero. La tarea parece imposible desde el punto de vista racional, ya que en principio no tenemos ni tiempo ni herramientas psicológicas de regresión para semejante empresa. Pero, de todas formas, las reminiscencias esotéricas del tema en otras tradiciones, como la “retrospección” de los Rosacruces, el “examen de conciencia” cristiano, o, sin ir más lejos, ese rápido recordatorio de la vida propia que reportan muchas de las personas que han regresado de una “experiencia de muerte”, sugieren que la efectividad y verosimilitud de esta práctica descansa sobre algún principio al fin y al cabo natural en el proceso iniciático.
Recapitular es recordar la vida de uno hasta el detalle más insignificante. (EDA)
La recapitulación es el fuerte de los acechadores, de la misma manera como el cuerpo de ensueño es el fuerte de los ensoñadores. (EDA)
Ya que la conciencia es el alimento del Águila, ésta puede quedar satisfecha con una réplica perfecta (con un recordatorio perfecto de la vida de uno). (EDA)
Una recapitulación perfecta puede cambiar a un guerrero aún más que el control total del cuerpo de ensueño. Para un guerrero es importante conocer y practicar tanto el acecho como el ensueño. Las mujeres solo pueden dominar uno de los dos artes; los hombres pueden dominar los dos, pero no llegan a obtener el nivel de eficacia que las mujeres logran en cada arte. (EDA)
La recapitulación se compone de tres técnicas o herramientas básicas:
a) La caja: Símbolo de nuestros estrechos linderos personales. Recordar se vuelve fácil si uno puede reducir el área de estimación en torno al cuerpo. Los acechadores usan cajas o ataúdes de tierra para encerrarse adentro de ellos en tanto reviven (pues no se trata solo de recordar) cada momento de sus vidas.
b) La lista de eventos: Confeccionar una lista detallada de todos los incidentes de nuestras vidas, desde el momento previo a que el acechador tome asiento en la caja, hasta , al menos en teoría, el mismo momento del nacimiento.
c) La respiración: El elemento clave. El aliento es algo mágico porque se trata de una función que da la vida. La respiración misma fomenta recuerdos cada vez más profundos. Cada sesión comienza con una inhalación moviendo la cabeza de derecha a izquierda, regresando luego a la posición frontal para exhalar. Entonces, se coge el evento que está a la cabeza de la lista, y se recuentan todos los sentimientos invertidos en él. A medida que se recuerda, se inhala lentamente de derecha a izquierda, para restaurar la energía, y se exhala de izquierda a derecha, para expulsar la energía ajena. (EDA)
El "benefactor" de Florinda estaba convencido de que una recapitulación profunda es el medio más expedito para perder la forma humana, y las tres técnicas básicas del acecho la caja, la lista de eventos, y la respiración como las tres tareas más importantes que un guerrero puede llevar a cabo. (EDA)
Hacer uso de los no-haceres del yo personal se vuelve fácil para los acechadores después de recapitular sus vidas. (EDA)
La recapitulación de sus vidas, que hacen todos los brujos, es la clave para mover el punto de encaje. Al lograr revivir los eventos mismos, consiguen mover el punto de encaje al sitio preciso en el que estaba cuando ocurrió el evento. Esto es lo que los brujos llaman acordarse. (ECS)
La información se almacena en la experiencia misma. Así que acordarse es el modo de recuperar toda la información acumulada en el movimiento del punto de encaje. Lo que los brujos almacenan es la intensidad. La intensidad es resultado automático del movimiento del punto de encaje. (ECS)
Nuestra vivencia del mundo es siempre un recuerdo de la experiencia. Estamos eternamente recordando el instante que acaba de suceder. Todo son recuerdos. (RDP)
La recapitulación de nuestras vidas no se acaba nunca, no importa qué tan bien la hagamos. (ADE)
La razón por la que la gente común y corriente carece de control y dirección en sus sueños, es porque nunca han recapitulado, y sus vidas están llenas hasta el tope de emociones densas y pesadas, de memorias, esperanzas, miedos. (ADE)
Recapitular y ensoñar van de la mano. La recapitulación libera energía aprisionada dentro de nosotros, y no es posible ensoñar sin esa energía. (ADE)
Don Juan me ayudó a recopilar una lista de todas las personas que yo había conocido en mi vida, ordenó mi lista de forma coherente, dividiéndola en áreas de actividad, y luego me guió, ordenadamente, y sin ninguna desviación, a revivir cada una de mis interacciones con las personas de mi lista. (ADE)
La recapitulación comienza cuando la mente arregla todo lo pertinente a lo que se está recapitulando. Arreglar quiere decir reconstruir el acontecimiento pieza por pieza. (ADE)
Don Juan me enseñó a acompañar la recapitulación con una respiración natural y rítmica. Me guió a exhalar profundamente, al mover la cabeza de manera lenta de derecha a izquierda, y a inhalar profundamente, al volver a mover la cabeza de izquierda a derecha. El llamaba a esto "airear lo ocurrido". La mente examina el acontecimiento de principio a fin, mientras que el cuerpo continúa aireando todo aquello en lo que la mente se enfoca. (ADE)
La exhalación sirve para expulsar la energía ajena que se quedó en uno durante el acontecimiento que se está recapitulando, y la inhalación, para traer de regreso la energía propia que uno dejó en dicho acontecimiento. (ADE)
La recapitulación es una táctica de los brujos para inducir un diminuto pero consistente desplazamiento del punto de encaje. (ADE)
La base de la recapitulación es la existencia en el universo de una inconcebible fuerza disolvente que da vida a los organismos prestándoles conciencia. Esa misma fuerza hace también que mueran, para extraerles la conciencia enriquecida por las experiencias de la vida que les prestó. Al ser una réplica de estas experiencias, la recapitulación puede satisfacer a la fuerza disolvente, que de esta forma deja libres a los brujos para que expandan su propia conciencia. (ADE)
El fin de la recapitulación es alcanzar dos objetivos fundamentales: en primer lugar, el fin abstracto de cumplir el código universal que exige renunciar a la conciencia en el momento de la muerte y, en segundo, el fin plenamente pragmático de adquirir fluidez perceptiva. (PM)
A través de la recapitulación, los chamanes adquirían un grado de control que les permitía separar las “experiencias vitales” de la “fuerza vital” que, en su opinión, no estaban unidas de manera indisoluble, sino que se juntaban circunstancialmente. Para los chamanes el “oscuro mar de la conciencia” (la fuerza disolvente, el Águila) no pretende cobrarse la vida de los seres humanos, solo quiere sus experiencias vitales, o sea, la conciencia que han realzado a través de dichas experiencias. (PM)
La recapitulación significa revivir todas o casi todas las experiencias que hemos tenido y, de este modo, desplazar un poco o mucho el punto de encaje y, por la fuerza de la memoria, llevarlo a adoptar la posición que ocupaba cuando aconteció el hecho recapitulado. El acto de desplazarse entre posiciones anteriores y la presente proporciona a los practicantes del chamanismo la fluidez necesaria para salvar obstáculos extraordinarios en sus viajes al “infinito”. (PM)
La recapitulación real del acontecimiento exige que respiremos hondo y movamos lenta y delicadamente la cabeza de un lado a otro, da lo mismo que empecemos por el lado izquierdo o por el derecho. La cabeza debe moverse tantas veces como sea necesario mientras recordamos todos los detalles a que tenemos acceso. Don Juan decía que los chamanes se referían a este acto como aspirar todos los sentimientos personales consumidos en el acontecimiento que se recuerda y espirar los estados de ánimo no deseados y los sentimientos extraños que nos dejó. (PM)
La recapitulación puede convencernos, sin el menor atisbo de dudas, de que todos estamos a merced de fuerzas que, en última instancia, no tienen ningún sentido, por mucho que a primera vista parezcan razonables. (PM)
El acto efectivo de la recapitulación es una tarea de toda la vida. Se necesitan años para agotar la lista, sobre todo en el caso de los que han conocido a miles de individuos e interactuado con ellos. (PM)
El recuento de los "sucesos memorables" de la vida de uno es de vital importancia para redistribuir la energía utilizada en vida. La mejor preparación para entrar en "el lado activo del infinito". (LAI)
Los "sucesos memorables" verdaderos son los que tienen el toque oscuro de lo impersonal. Ese toque los impregna. Lo que los hacediferentes y memorables es que nos afecta a cada uno de nosotros como seres humanos, no solo al que los ha experimentado. (LAI)
Ése es el poder de los recuentos. Por eso los utilizan los chamanes. Te ponen en contacto con algo que ni siquiera sospechabas que existía en ti. (LAI)
El universo está compuesto por campos de energía bajo la forma de filamentos luminosos. Los antiguos videntes vieron billones de ellos por donde fuera que "vieran". Son torrentes de fuerzas constantes, perennes en el universo, y el torrente de filamentos que se relaciona con la recapitulación fue nombrada por aquellos chamanes el "oscuro mar de la conciencia" o el "Águila". (LAI)
Los antiguos videntes "vieron" que, en el momento de la muerte, el "oscuro mar de la conciencia" (Águila) se tragaba, por decirlo así, la conciencia de las criaturas vivas a través de su punto de encaje. Pero tambien vieron que esa fuerza, el Águila, tenía un momento de vacilación con los guerreros que habían hecho un recuento minucioso de sus vidas. Así descubrieron una verdad gigantesca: el Águila solo quiere nuestras experiencias de vida, no nuestra fuerza vital. Por eso, gracias ala Recapitulación, podemos conservarla al morir. (LAI)
Algo en nosotros se resiste tremendamente a la disciplina de la recapitulación. Por eso, los videntes dicen que el camino queda despejado solo cuando aparece en la pantalla el recuerdo de un suceso que nos sacude hasta los cimientos con una claridad de detalles terrorífica. Los chamanes llaman a ese suceso "el acomodador", porque desde ese momento, cada suceso que tocamos no solo se recuerda sino que se vuelve realmente a revivir. (LAI)
Caminar es bueno para precipitar los recuerdos. Los chamanes creían que todo lo que vivimos queda guardado como sensación en la parte trasera de las piernas. Es como una especie de almacén de la historia personal. (LAI)
La recapitulación se fue revelando más adelante de los primeros libros como un requisito de primera mano en el camino de cualquiera que se tenga por guerrero. La tarea parece imposible desde el punto de vista racional, ya que en principio no tenemos ni tiempo ni herramientas psicológicas de regresión para semejante empresa. Pero, de todas formas, las reminiscencias esotéricas del tema en otras tradiciones, como la “retrospección” de los Rosacruces, el “examen de conciencia” cristiano, o, sin ir más lejos, ese rápido recordatorio de la vida propia que reportan muchas de las personas que han regresado de una “experiencia de muerte”, sugieren que la efectividad y verosimilitud de esta práctica descansa sobre algún principio al fin y al cabo natural en el proceso iniciático.
De hecho, no son pocas las personas que dicen haberla realizado, por su cuenta, con resultados más que satisfactorios. Lo más objetivo que podemos decir es que todo parece indicar que estamos ante un procedimiento cuya posibilidad de realización se va resolviendo por sí sola a medida que lo practicamos, por muy absurdo que nos parezca el tema antes de empezar.
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