La existencia de los seres inorgánicos es el más temible asaltante de nuestra razón. (ADE)
Los seres inorgánicos no pueden forzar a nadie a que se quede con ellos. Vivir en su mundo es un asunto voluntario. Pero sí pueden aprisionarnos concediéndonos todos nuestros deseos, consintiéndonos y llenándonos de mimos. Los seres inorgánicos se agarran de los sentimientos más íntimos de los ensoñadores, y juegan con ellos sin misericordia, creando proyecciones fantasmas ya sea para agradar o para atemorizar a los ensoñadores. Los seres inorgánicos son estupendos manipuladores que se deleitan proyectándose a sí mismos, como películas. Los brujos antiguos se hundieron por su estúpida fe en esas proyecciones. (ADE)
El mundo de los seres inorgánicos es tan real como el nuestro. Los brujos antiguos lo describieron como una masa de cavernas porosas flotando en un espacio oscuro. Y describieron a los seres inorgánicos como cañas huecas atadas en manojos inconcebibles, como las células del cuerpo. Llamaban a esos inconcebibles manojos “el laberinto de la penumbra”. (ADE)
Los seres inorgánicos derribaron a los antiguos brujos haciéndoles sentir que eran únicos y exclusivos, y que tenían poder. La sensación de tener poder y ser único es invencible como fuerza de corrupción. ¡Ten cuidado!. (ADE)
Éste es un universo predatorio. La conciencia está esencialmente obligada a expandirse, y lo hace por medio de luchas a vida o muerte. La conciencia de los brujos se expande cuando ensueñan, y los seres inorgánicos son los postores de esa nueva conciencia, así que cuando los ensoñadores se aventuran en ese universo, se convierten en presas. ¡No te descuides ni por un segundo!. No dejes que nada ni nadie decida por ti. Ve al mundo de los seres inorgánicos únicamente cuando tú quieras ir. (ADE)
El error de cálculo del nagual Rosendo fue creer que los seres inorgánicos no estaban en absoluto interesados en las mujeres. Su razonamiento se basaba en la certeza que tienen los brujos de que el universo, en su totalidad, es marcadamente femenino, y que lo masculino, al ser una ramificación de lo femenino, es escaso; por lo tanto, codiciado. (ADE)
Confiar en los seres inorgánicos es absurdo. Ellos tienen su propio ritmo, y ese ritmo no es humano. (ADE)
Los seres inorgánicos tiene extraordinarios medios a su disposición. Su conciencia de ser es espléndida. En comparación, nosotros somos como unos niños; niños con muchísima energía, la cual, por cierto, los seres inorgánicos codician sin medida. (ADE)
No exagero lo más mínimo. Ya lo verás. Los seres inorgánicos no dejan ir a nadie; no sin una verdadera contienda. (ADE)
El reto para cada uno de nosotros es tomar de ese mundo únicamente lo que es necesario y nada más. El saber qué es lo necesario es la virtud de los brujos; pero tomar únicamente lo que es necesario es su mayor triunfo. (ADE)
El universo de los seres inorgánicos está siempre listo para atacar. Por ello es que tienes que ir a ese reino exactamente como si te aventuraras en una zona de guerra. (ADE)
En el mundo de las sombras existen tres clases de seres inorgánicos: una es como un túnel inmóvil; la otra es como una sombra con movilidad, que cumple los mandatos de los túneles a cambio de su energía; la tercera clase solo se revela a los visitantes cuando deciden quedarse en ese mundo. (ADE)
El explorador empezó entonces su larga y elocuente prédica de vendedor: Me habló de las extraordinarias ventajas del mundo de los seres inorgánicos. Habló de adquirir conocimiento de inimaginable naturaleza; y de adquirirlo por el simple hecho de quedarse a vivir en esos túneles. Habló de una increíble movilidad; de tener infinito tiempo para buscar y encontrar lo que uno quisiera; y por encima de todo, habló del incalculable placer de ser consentido y mimado por sirvientes cósmicos que complacerían todo capricho. (ADE)
Los seres inorgánicos están pegados, juntos, como las células del cuerpo. Cuando unen su conciencia son invencibles. (ADE)
El ojo físico ve el reino de los seres inorgánicos como un mundo de neblina amarillenta. (ADE)
El cuerpo energético percibe la energía de los seres inorgánicos como energía chisporroteante. En nuestro mundo, en cambio, nada chisporrotea; aquí todo oscila. (ADE)
La idea de vender el alma al diablo a cambio de la inmortalidad es una idea que viene directamente del trato de los antiguos videntes con los seres inorgánicos. (ADE)
Don Juan llamaba energía chisporroteante a la energía de los exploradores. En mis ensueños, encontré cantidades de objetos que, al "verlos", se convertían en masas de energía que parecían estar friéndose, burbujeando con una actividad interior como el calor. (ADE)
Mientras mayor es el chisporroteo de un explorador, más extraño y lejano es el mundo de donde vienen. (ADE)
Don Juan explicó que hay muchísimos tipos de exploradores, pero que en mi nivel energético presente, únicamente podía enfocarme en tres. Describió los dos primeros tipos como los más fáciles de reconocer, porque sus disfraces en nuestros ensueños son tan extravagantes que de inmediato atraen nuestra atención. Los del tercer tipo son los más peligrosos, en términos de agresividad y poder, porque se esconden detrás de disfraces muy sutiles. Estos exploradores no se esconden detrás de objetos, sino más bien detrás de gente en nuestros ensueños. Me aguardaba una formidable sorpresa cuando una vez enfoqué mi atención de ensueño en la imagen de mi madre. Después de haber expresado en voz alta mi intento de "ver", mi madre se convirtió en una feroz burbuja de energía chisporroteante. (ADE)
Si queremos ver a los seres inorgánicos, un explorador nos lleva a su mundo, puesto que nadie, pero nadie, puede viajar por sí mismo a ese reino. (ADE)
Expresar en voz alta el intento de quedarse en el reino de los seres inorgánicos significa desatar corrientes de energía que son irreversibles. En tiempos pasados, la palabra era increíblemente poderosa. Ahora no lo es; pero en el reino de los seres inorgánicos aún no ha perdido su poder. (ADE)
Puesto que los seres inorgánicos no pueden mentir, el emisario de ensueño nos vende lo cierto. Ese mundo puede ampararnos y prolongar nuestra conciencia por casi una eternidad. (ADE)
La energía necesaria para mover el punto de encaje de los brujos viene del reino de los seres inorgánicos. (ADE)
Ésa es la razón por la que los seres inorgánicos no me gustan. Son nuestra única fuente de energía. No podemos tener tratos con ellos, y sin embargo, no podemos dejarlos de lado. Mi solución, prosiguió Don Juan, ha sido tomar su energía pero sin caer bajo su influencia. Esto se conoce como el máximo acecho. Y se lleva a cabo sosteniendo el intento inviolable de la libertad; aunque ningún brujo sepa realmente qué es la libertad. (ADE)
Los seres inorgánicos no persiguen a las mujeres; van únicamente tras los hombres. Pero los seres inorgánicos son femeninos, y el universo entero parece ser femenino. Así que saca tus propias conclusiones. (ADE)
Los seres inorgánicos creen intensamente que el principio femenino tiene tal flexibilidad, y que su campo es tan vasto, que los seres femeninos no caen fácilmente en trampas y arreglos, y que difícilmente pueden permanecer aprisionados. Carol estimaba que el “inquilino” había pasado quizás miles de años como prisionero de los seres inorgánicos, hasta el momento en que fue capaz de transformarse en mujer. Su transformación fue tan completa y detallada que los seres inorgánicos le arrojaron fuera de su mundo. (ADE)
Todos los brujos de la antigüedad cayeron, irrevocablemente, presos de los seres inorgánicos. Después de capturarlos, los seres inorgánicos les daban poder para ser intermediarios entre nuestro mundo y su reino; un reino que la gente conocía como el otro mundo. (ADE)
Cada uno de nosotros, como seres humanos, tenemos dos mentes. Una es totalmente nuestra, y es como una voz débil que siempre nos trae orden, propósito, sencillez. La otra mente es una "instalación foránea", y nos trae conflicto, dudas, desesperanza, auto-afirmación. La primera, producto de las experiencias de nuestra vida, rara vez nos habla, porque ha sido vencida y sometida a la oscuridad. La otra es la que en realidad usamos a diario para todo lo que hacemos. (LAI)
El universo entero está lleno de fuerzas gemelas, que a la vez se oponen y se complementan. Y el mundo complementario y opuesto al nuestro es uno que está poblado por entes que tienen conciencia pero no un organismo. Por eso los antiguos chamanes los llamaban "seres inorgánicos". Y como aquellos videntes no pensaban en términos de tiempo y espacio resolvían el dilema de la no-interferencia entre ambos mundos diciendo que el grado de conciencia de unos seres y otros es tan distinto que ambos pueden co-existir sin la más mínima interferencia. (LAI)
De todas formas, hay entidades que aterrizan sobre nuestro campo de conciencia, o la del nuestro mundo gemelo, que no pertenecen a ninguno de estos mundos. El universo extendido está lleno hasta el copete de mundos de conciencia, orgánicos e inorgánicos. (LAI)
Desde luego, si la vida puede medirse por la intensidad, la agudeza y la duración de esa conciencia, entonces se puede decir, con toda sinceridad, que los seres inorgánicos están más vivos que tú y que yo. No es que vivan eternamente, pero lo más probable es que su conciencia dure mientras viva la Tierra, que es su matriz. Mientras el planeta perdure, su conciencia continuará. (LAI)
En realidad, lo que les sucede a los chamanes al morir, si es que han completado su recapitulación, es que se convierten en seres inorgánicos muy especializados, de gran velocidad, capaces de maniobras estupendas de percepción. El infinito pasa a ser su reino de acción. (LAI)
Lo que tú llamas fantasmas o apariciones son en defintiva, para un vidente, conglomerados de campos de energía que tienen conciencia, y que nosotros convertimos en cosas que conocemos. Si éste es el caso, entonces las apariciones tienen energía. Los videntes las llaman "configuraciones-generadoras-de-energía". O no emanan energía, en cuyo caso son creaciones fantasmagóricas (proyecciones), por lo general de una persona muy fuerte en términos de energía. (LAI)
Los seres inorgánicos de nuestro mundo gemelo son, para el vidente, una especie de parientes. Es inútil trabar amistad con ellos porque las exigencias que esto conlleva suelen ser exorbitantes. Pero realmente esos primos hermanos nuestros se comunican con nosotros incesantemente, solo que esa comunicación no ocurre en un nivel consciente. En otras palabras, nosotros sabemos de ellos de manera subliminal, mientras que ellos saben todo acerca de nosotros de manera deliberada y consciente. (LAI)
Los videntes sí se comunican con ellos de manera voluntaria y consciente. Las personas comunes también lo hacen, pero no de manera consciente. Cuando piensan en el mundo gemelo se entregan a toda forma de masturbación mental, sin caer nunca en la cuenta de que sus fantasías (arte, cine, etc) tienen origen en el conocimiento subliminal que todos nosotros tenemos: el de que no estamos solos. (LAI)
Nuestros "parientes" en realidad se nos parecen mucho. No pueden ayudarnos, pero nosotros a ellos tampoco. Quizás pudiéramos unirnos y fundar una empresa familiar fabulosa, pero eso aún no ha sucedido. Ambas ramas de la familia son extremadamente sensibles, y con nada se ofenden. Tanto unos como otros son enormes egomaníacos. (LAI)
Existe un tipo de seres inorgánicos que los antiguos videntes llamaron "exploradores", que surgen desde el fondo del universo y que poseen una conciencia infinitamente más aguda y veloz que la de los seres humanos. Pero de todas formas, a causa de su vivacidad, son parecidos al hombre y pueden formar vínculos y establecer una relación simbiótica con nosotros. Los antiguos chamanes llamaban a este tipo de seres inorgánicos los "aliados". (LAI)
De ahora en adelante, cuando te enfrentes a la visión extraña de una aparición, manténte firme y quédatelo mirando desde una postura inflexible. Si es un ser inorgánico, tu interpretación se va a caer como las hojas muertas. Y si no pasa nada, es que es una pendejada de aberración de tu mente, que de todas maneras tampoco es tuya. (LAI)
Los antiguos videntes descubrieron que tenemos un predador que vino desde las profundidades del cosmos y tomó control sobre nuestras vidas. Una raza de seres inorgánicos que están siempre con nosotros y que son nuestros amos y señores. Nos han vuelto dóciles, indefensos. Si queremos protestar, suprimen nuestras protestas. Si queremos actuar independientemente, nos ordenan que no lo hagamos. Cualquiera puede vislumbrarlos, mirando de reojo, como sombras fugaces negras que saltan por todos lados a nuestro alrededor. (LAI)
Los predadores que nos dominan tomaron posesión de nuestro mundo, y nos exprimen sin compasión porque somos su sustento. De la misma forma que nosotros criamos gallinas en gallineros, así ellos nos crían en humaneros y núcleos urbanos. Son ellos los que nos han dado nuestros sietmas de creencias, nuestras ideas acerca del bien y del mal, nuestras costumbres sociales. Nuestras esperanzas y expectativas, nuestros sueñosde triunfo y fracaso. Nos dieron la codicia, la mezquindad, la cobardía. Nos hicieron complacientes, rutinarios, egomaníacos. Y para lograr todo eso hixieron una maniobra espeluznante: nos dieron su mente, para que la hicciéramos nuestra: una mente barroca, contradictoria, mórbida, llena de miedo a ser descubierta en cualquier momento. A través de la mente, ellos inyectan en nuestras vidas todo lo que es conveniente a sus intereses. (LAI)
Los videntes ven a los niños humanos como extrañas bolas luminosas de energía cubiertas de arriba a abajo con una capa brillante, algo así como una cobertura plástica que se ajusta de manera casi ceñida sobre su capullo de energía. Pues bien, esa capa brillante de conciencia es justo lo que los preadores consumen, y cuando un ser humano llega a ser adulto, todo lo que queda de esa capa es una angosta franja que se eleva desde el suelo hasta por encima de los dedos de los pies. Esa franja permite al ser humano continuar vivo, pero solo apenas. Pues esa franja es el epicentro donde el ser humano está atrapado sin remedio. Aprovechándose de ese único punto de conciencia que nos queda, los predadores crean "llamaradas" de conciencia que proceden a consumir de manera despiadada. Nos otorgan problemas banales que fuerzan a esas llamaradas a crecer; pseudo-preocupaciones que alimentan esas llamaradas de conciencia con las que a su vez ellos se alimentan. (LAI)
Los antiguos chamanes llamaron a esos predadores el "volador" porque brinca en el aire. No es nada lindo. Es una enorme sombra, de una oscuridad impenetrable, que salta por el aire y aterriza de plano en el suelo. Los chamanes se preguntaban cuándo había hecho su aparición en la Tierra. Razonaron que el hombre debía de haber sido un ser completo en algún momento, con estupendas revelaciones y proezas de conciencia que hoy día son leyendas mitológicas. Y luego todo parece desvanecerse y nos quedamos con un hombre sumiso. No nos enfrentamos, pues, a un simple predador. Es muy ingenioso y organizado. El hombre, ese ser mágico que era nuestro destino alcanzar, ya no es mágico en absoluto. Es un pedazo de carne. No nay más suelos para el hombre sino los sueños de un animal que está siendo criado para volverse un pedazo de carne: trillado, convencional, imbécil. (LAI)
La única alternativa que le queda al hombre es la disciplina. La disciplina es el único repelente que hace que la capa brillante de conciencia se vuelva desabrida para el volador, que le desconcierta. Pero con disciplina no me refiero a arduas tareas, sino a la capaciad de enfrentarse con serenidad, y llenos de asombro, a circunstancias que no están entre nuestras expectativas. Así, agotando la mente del vlador con nuestro silencio interno, la instalación foránea huye. Y, aunque vuelva a intentar poseernos, como la mente del volador no tiene concentración alguna, sus ataques se irán extinguiendo y poco a poco irá desistiendo hasta que nos deje por completo. ¡Un día verdaderamente triste! Pues ése es el día en que te das cuenta de que ya no tienes una mente de origen foráneo que te dicte las imbecilidades a las que estás habituado. Una situación muy dura en la vida de un chamán, pues entiende que tiene que empezar a defenderse con sus propios recursos, con su propia mente, que después de toda una vida de dominación se ha vuelto tímida, evasiva e insegura. Realmente, la verdadera batalla empieza ahí. El resto es mera preparación. (LAI)
Los "voladores", en defintiva, son una parte esencial del universo, y deben tomarse como lo que realmente son: asombrosos, monstruosos. Son el medio por el cual el universo nos pone a prueba. Los seres humanos somos sondas creadas por el universo, y es porque somos poseedores de energía con conciencia por lo que somos los medios por los que el universo se vuelve consciente de sí mismo. Los voladores son los desafiantes implacables. No pueden ser considerados de ninguna otra forma. Y si lo logramos el universo nos permitirá continuar. No te asustes, pues. Mantén tu "silencio interno", y la sombra se irá. (LAI)
Aquellos seres que en los primeros libros eran llamados “aliados”, seres fantasmales que interactuaban con los guerreros de manera esporádica, y en relaciones de poder, van cobrando preeminencia en los libros posteriores, y acaban descubriéndose en “El arte de ensoñar” como los elementos responsables del aprendizaje en el reino de la segunda atención. Seres inorgánicos y ensueño se vuelven inseparables ya que los primeros son, por derecho propio, los verdaderos habitantes del astral, del nagual, de la segunda atención, y cualquier ser humano que transite por esas regiones, ya sea merced al ensueño, a las plantas de poder, o a cualquier otra técnica de trance, se topa ineludiblemente con ellos.
Los toltecas hacen sus propias categorías acerca de las distintas clases de seres inorgánicos que existen. Pero al hilo de sus descripciones descubrimos, con asombro y gran repercusión espiritual, la presunta identificación entre esos seres y todos los ángeles, demonios, duendes, fantasmas, espíritus, ogros, hadas, etc, de nuestro acerbo cultural, todos esos instructores astrales que sustentan las revelaciones de los visionarios de todo tipo de tradiciones. Las consecuencias pueden ser prodigiosas o alarmantes, pero es de resaltar que la novedad y la ventaja del planteamiento tolteca radica en clasificar a todas esas criaturas mágicas o mitológicas como seres “inorgánicos”, lo cual le resta dramatismo a las categorías de nuestra cultura, mucho más éticas e infantiles, y desde luego menos científicas.
Seguramente fueron ellos los "espíritus luciferes" que, en las explicaciones teosóficas, iniciaron al hombre en el Conocimiento. Pero quizás no sea esta "alianza" de conocimiento lo que prevalece en nuestra relación con ellos, sino algo mucho más negativo: la mayoría de seres inorgánicos que nos rodean son maléficos y despiadados opresores que se alimentan de nuestra conciencia, manipulándonos para ello con nuestras debilidades mentales. Aunque la parte positiva de esto es que libera al ser humano de la culpa de su propia miseria. La "caída" del hombre no fue una consecuencia de nuestra elección, a juzgar por la información que nos dan los chamanes sobre los voladores y sus estrategias predatorias. Las Iglesias oficiales han insistido tanto en culparnos a nosotros mismos de nuestras miserias existenciales que ni por asomo se nos ha ocurrido dudarlo. Pero he aqui que, cuando menos, puede haber otra explicación. Quizás no somos nosotros mismos los culpables.
El mundo de los seres inorgánicos es tan real como el nuestro. Los brujos antiguos lo describieron como una masa de cavernas porosas flotando en un espacio oscuro. Y describieron a los seres inorgánicos como cañas huecas atadas en manojos inconcebibles, como las células del cuerpo. Llamaban a esos inconcebibles manojos “el laberinto de la penumbra”. (ADE)
Los seres inorgánicos derribaron a los antiguos brujos haciéndoles sentir que eran únicos y exclusivos, y que tenían poder. La sensación de tener poder y ser único es invencible como fuerza de corrupción. ¡Ten cuidado!. (ADE)
Éste es un universo predatorio. La conciencia está esencialmente obligada a expandirse, y lo hace por medio de luchas a vida o muerte. La conciencia de los brujos se expande cuando ensueñan, y los seres inorgánicos son los postores de esa nueva conciencia, así que cuando los ensoñadores se aventuran en ese universo, se convierten en presas. ¡No te descuides ni por un segundo!. No dejes que nada ni nadie decida por ti. Ve al mundo de los seres inorgánicos únicamente cuando tú quieras ir. (ADE)
El error de cálculo del nagual Rosendo fue creer que los seres inorgánicos no estaban en absoluto interesados en las mujeres. Su razonamiento se basaba en la certeza que tienen los brujos de que el universo, en su totalidad, es marcadamente femenino, y que lo masculino, al ser una ramificación de lo femenino, es escaso; por lo tanto, codiciado. (ADE)
Confiar en los seres inorgánicos es absurdo. Ellos tienen su propio ritmo, y ese ritmo no es humano. (ADE)
Los seres inorgánicos tiene extraordinarios medios a su disposición. Su conciencia de ser es espléndida. En comparación, nosotros somos como unos niños; niños con muchísima energía, la cual, por cierto, los seres inorgánicos codician sin medida. (ADE)
No exagero lo más mínimo. Ya lo verás. Los seres inorgánicos no dejan ir a nadie; no sin una verdadera contienda. (ADE)
El reto para cada uno de nosotros es tomar de ese mundo únicamente lo que es necesario y nada más. El saber qué es lo necesario es la virtud de los brujos; pero tomar únicamente lo que es necesario es su mayor triunfo. (ADE)
El universo de los seres inorgánicos está siempre listo para atacar. Por ello es que tienes que ir a ese reino exactamente como si te aventuraras en una zona de guerra. (ADE)
En el mundo de las sombras existen tres clases de seres inorgánicos: una es como un túnel inmóvil; la otra es como una sombra con movilidad, que cumple los mandatos de los túneles a cambio de su energía; la tercera clase solo se revela a los visitantes cuando deciden quedarse en ese mundo. (ADE)
El explorador empezó entonces su larga y elocuente prédica de vendedor: Me habló de las extraordinarias ventajas del mundo de los seres inorgánicos. Habló de adquirir conocimiento de inimaginable naturaleza; y de adquirirlo por el simple hecho de quedarse a vivir en esos túneles. Habló de una increíble movilidad; de tener infinito tiempo para buscar y encontrar lo que uno quisiera; y por encima de todo, habló del incalculable placer de ser consentido y mimado por sirvientes cósmicos que complacerían todo capricho. (ADE)
Los seres inorgánicos están pegados, juntos, como las células del cuerpo. Cuando unen su conciencia son invencibles. (ADE)
El ojo físico ve el reino de los seres inorgánicos como un mundo de neblina amarillenta. (ADE)
El cuerpo energético percibe la energía de los seres inorgánicos como energía chisporroteante. En nuestro mundo, en cambio, nada chisporrotea; aquí todo oscila. (ADE)
La idea de vender el alma al diablo a cambio de la inmortalidad es una idea que viene directamente del trato de los antiguos videntes con los seres inorgánicos. (ADE)
Don Juan llamaba energía chisporroteante a la energía de los exploradores. En mis ensueños, encontré cantidades de objetos que, al "verlos", se convertían en masas de energía que parecían estar friéndose, burbujeando con una actividad interior como el calor. (ADE)
Mientras mayor es el chisporroteo de un explorador, más extraño y lejano es el mundo de donde vienen. (ADE)
Don Juan explicó que hay muchísimos tipos de exploradores, pero que en mi nivel energético presente, únicamente podía enfocarme en tres. Describió los dos primeros tipos como los más fáciles de reconocer, porque sus disfraces en nuestros ensueños son tan extravagantes que de inmediato atraen nuestra atención. Los del tercer tipo son los más peligrosos, en términos de agresividad y poder, porque se esconden detrás de disfraces muy sutiles. Estos exploradores no se esconden detrás de objetos, sino más bien detrás de gente en nuestros ensueños. Me aguardaba una formidable sorpresa cuando una vez enfoqué mi atención de ensueño en la imagen de mi madre. Después de haber expresado en voz alta mi intento de "ver", mi madre se convirtió en una feroz burbuja de energía chisporroteante. (ADE)
Si queremos ver a los seres inorgánicos, un explorador nos lleva a su mundo, puesto que nadie, pero nadie, puede viajar por sí mismo a ese reino. (ADE)
Expresar en voz alta el intento de quedarse en el reino de los seres inorgánicos significa desatar corrientes de energía que son irreversibles. En tiempos pasados, la palabra era increíblemente poderosa. Ahora no lo es; pero en el reino de los seres inorgánicos aún no ha perdido su poder. (ADE)
Puesto que los seres inorgánicos no pueden mentir, el emisario de ensueño nos vende lo cierto. Ese mundo puede ampararnos y prolongar nuestra conciencia por casi una eternidad. (ADE)
La energía necesaria para mover el punto de encaje de los brujos viene del reino de los seres inorgánicos. (ADE)
Ésa es la razón por la que los seres inorgánicos no me gustan. Son nuestra única fuente de energía. No podemos tener tratos con ellos, y sin embargo, no podemos dejarlos de lado. Mi solución, prosiguió Don Juan, ha sido tomar su energía pero sin caer bajo su influencia. Esto se conoce como el máximo acecho. Y se lleva a cabo sosteniendo el intento inviolable de la libertad; aunque ningún brujo sepa realmente qué es la libertad. (ADE)
Los seres inorgánicos no persiguen a las mujeres; van únicamente tras los hombres. Pero los seres inorgánicos son femeninos, y el universo entero parece ser femenino. Así que saca tus propias conclusiones. (ADE)
Los seres inorgánicos creen intensamente que el principio femenino tiene tal flexibilidad, y que su campo es tan vasto, que los seres femeninos no caen fácilmente en trampas y arreglos, y que difícilmente pueden permanecer aprisionados. Carol estimaba que el “inquilino” había pasado quizás miles de años como prisionero de los seres inorgánicos, hasta el momento en que fue capaz de transformarse en mujer. Su transformación fue tan completa y detallada que los seres inorgánicos le arrojaron fuera de su mundo. (ADE)
Todos los brujos de la antigüedad cayeron, irrevocablemente, presos de los seres inorgánicos. Después de capturarlos, los seres inorgánicos les daban poder para ser intermediarios entre nuestro mundo y su reino; un reino que la gente conocía como el otro mundo. (ADE)
Cada uno de nosotros, como seres humanos, tenemos dos mentes. Una es totalmente nuestra, y es como una voz débil que siempre nos trae orden, propósito, sencillez. La otra mente es una "instalación foránea", y nos trae conflicto, dudas, desesperanza, auto-afirmación. La primera, producto de las experiencias de nuestra vida, rara vez nos habla, porque ha sido vencida y sometida a la oscuridad. La otra es la que en realidad usamos a diario para todo lo que hacemos. (LAI)
El universo entero está lleno de fuerzas gemelas, que a la vez se oponen y se complementan. Y el mundo complementario y opuesto al nuestro es uno que está poblado por entes que tienen conciencia pero no un organismo. Por eso los antiguos chamanes los llamaban "seres inorgánicos". Y como aquellos videntes no pensaban en términos de tiempo y espacio resolvían el dilema de la no-interferencia entre ambos mundos diciendo que el grado de conciencia de unos seres y otros es tan distinto que ambos pueden co-existir sin la más mínima interferencia. (LAI)
De todas formas, hay entidades que aterrizan sobre nuestro campo de conciencia, o la del nuestro mundo gemelo, que no pertenecen a ninguno de estos mundos. El universo extendido está lleno hasta el copete de mundos de conciencia, orgánicos e inorgánicos. (LAI)
Desde luego, si la vida puede medirse por la intensidad, la agudeza y la duración de esa conciencia, entonces se puede decir, con toda sinceridad, que los seres inorgánicos están más vivos que tú y que yo. No es que vivan eternamente, pero lo más probable es que su conciencia dure mientras viva la Tierra, que es su matriz. Mientras el planeta perdure, su conciencia continuará. (LAI)
En realidad, lo que les sucede a los chamanes al morir, si es que han completado su recapitulación, es que se convierten en seres inorgánicos muy especializados, de gran velocidad, capaces de maniobras estupendas de percepción. El infinito pasa a ser su reino de acción. (LAI)
Lo que tú llamas fantasmas o apariciones son en defintiva, para un vidente, conglomerados de campos de energía que tienen conciencia, y que nosotros convertimos en cosas que conocemos. Si éste es el caso, entonces las apariciones tienen energía. Los videntes las llaman "configuraciones-generadoras-de-energía". O no emanan energía, en cuyo caso son creaciones fantasmagóricas (proyecciones), por lo general de una persona muy fuerte en términos de energía. (LAI)
Los seres inorgánicos de nuestro mundo gemelo son, para el vidente, una especie de parientes. Es inútil trabar amistad con ellos porque las exigencias que esto conlleva suelen ser exorbitantes. Pero realmente esos primos hermanos nuestros se comunican con nosotros incesantemente, solo que esa comunicación no ocurre en un nivel consciente. En otras palabras, nosotros sabemos de ellos de manera subliminal, mientras que ellos saben todo acerca de nosotros de manera deliberada y consciente. (LAI)
Los videntes sí se comunican con ellos de manera voluntaria y consciente. Las personas comunes también lo hacen, pero no de manera consciente. Cuando piensan en el mundo gemelo se entregan a toda forma de masturbación mental, sin caer nunca en la cuenta de que sus fantasías (arte, cine, etc) tienen origen en el conocimiento subliminal que todos nosotros tenemos: el de que no estamos solos. (LAI)
Nuestros "parientes" en realidad se nos parecen mucho. No pueden ayudarnos, pero nosotros a ellos tampoco. Quizás pudiéramos unirnos y fundar una empresa familiar fabulosa, pero eso aún no ha sucedido. Ambas ramas de la familia son extremadamente sensibles, y con nada se ofenden. Tanto unos como otros son enormes egomaníacos. (LAI)
Existe un tipo de seres inorgánicos que los antiguos videntes llamaron "exploradores", que surgen desde el fondo del universo y que poseen una conciencia infinitamente más aguda y veloz que la de los seres humanos. Pero de todas formas, a causa de su vivacidad, son parecidos al hombre y pueden formar vínculos y establecer una relación simbiótica con nosotros. Los antiguos chamanes llamaban a este tipo de seres inorgánicos los "aliados". (LAI)
De ahora en adelante, cuando te enfrentes a la visión extraña de una aparición, manténte firme y quédatelo mirando desde una postura inflexible. Si es un ser inorgánico, tu interpretación se va a caer como las hojas muertas. Y si no pasa nada, es que es una pendejada de aberración de tu mente, que de todas maneras tampoco es tuya. (LAI)
Los antiguos videntes descubrieron que tenemos un predador que vino desde las profundidades del cosmos y tomó control sobre nuestras vidas. Una raza de seres inorgánicos que están siempre con nosotros y que son nuestros amos y señores. Nos han vuelto dóciles, indefensos. Si queremos protestar, suprimen nuestras protestas. Si queremos actuar independientemente, nos ordenan que no lo hagamos. Cualquiera puede vislumbrarlos, mirando de reojo, como sombras fugaces negras que saltan por todos lados a nuestro alrededor. (LAI)
Los predadores que nos dominan tomaron posesión de nuestro mundo, y nos exprimen sin compasión porque somos su sustento. De la misma forma que nosotros criamos gallinas en gallineros, así ellos nos crían en humaneros y núcleos urbanos. Son ellos los que nos han dado nuestros sietmas de creencias, nuestras ideas acerca del bien y del mal, nuestras costumbres sociales. Nuestras esperanzas y expectativas, nuestros sueñosde triunfo y fracaso. Nos dieron la codicia, la mezquindad, la cobardía. Nos hicieron complacientes, rutinarios, egomaníacos. Y para lograr todo eso hixieron una maniobra espeluznante: nos dieron su mente, para que la hicciéramos nuestra: una mente barroca, contradictoria, mórbida, llena de miedo a ser descubierta en cualquier momento. A través de la mente, ellos inyectan en nuestras vidas todo lo que es conveniente a sus intereses. (LAI)
Los videntes ven a los niños humanos como extrañas bolas luminosas de energía cubiertas de arriba a abajo con una capa brillante, algo así como una cobertura plástica que se ajusta de manera casi ceñida sobre su capullo de energía. Pues bien, esa capa brillante de conciencia es justo lo que los preadores consumen, y cuando un ser humano llega a ser adulto, todo lo que queda de esa capa es una angosta franja que se eleva desde el suelo hasta por encima de los dedos de los pies. Esa franja permite al ser humano continuar vivo, pero solo apenas. Pues esa franja es el epicentro donde el ser humano está atrapado sin remedio. Aprovechándose de ese único punto de conciencia que nos queda, los predadores crean "llamaradas" de conciencia que proceden a consumir de manera despiadada. Nos otorgan problemas banales que fuerzan a esas llamaradas a crecer; pseudo-preocupaciones que alimentan esas llamaradas de conciencia con las que a su vez ellos se alimentan. (LAI)
Los antiguos chamanes llamaron a esos predadores el "volador" porque brinca en el aire. No es nada lindo. Es una enorme sombra, de una oscuridad impenetrable, que salta por el aire y aterriza de plano en el suelo. Los chamanes se preguntaban cuándo había hecho su aparición en la Tierra. Razonaron que el hombre debía de haber sido un ser completo en algún momento, con estupendas revelaciones y proezas de conciencia que hoy día son leyendas mitológicas. Y luego todo parece desvanecerse y nos quedamos con un hombre sumiso. No nos enfrentamos, pues, a un simple predador. Es muy ingenioso y organizado. El hombre, ese ser mágico que era nuestro destino alcanzar, ya no es mágico en absoluto. Es un pedazo de carne. No nay más suelos para el hombre sino los sueños de un animal que está siendo criado para volverse un pedazo de carne: trillado, convencional, imbécil. (LAI)
La única alternativa que le queda al hombre es la disciplina. La disciplina es el único repelente que hace que la capa brillante de conciencia se vuelva desabrida para el volador, que le desconcierta. Pero con disciplina no me refiero a arduas tareas, sino a la capaciad de enfrentarse con serenidad, y llenos de asombro, a circunstancias que no están entre nuestras expectativas. Así, agotando la mente del vlador con nuestro silencio interno, la instalación foránea huye. Y, aunque vuelva a intentar poseernos, como la mente del volador no tiene concentración alguna, sus ataques se irán extinguiendo y poco a poco irá desistiendo hasta que nos deje por completo. ¡Un día verdaderamente triste! Pues ése es el día en que te das cuenta de que ya no tienes una mente de origen foráneo que te dicte las imbecilidades a las que estás habituado. Una situación muy dura en la vida de un chamán, pues entiende que tiene que empezar a defenderse con sus propios recursos, con su propia mente, que después de toda una vida de dominación se ha vuelto tímida, evasiva e insegura. Realmente, la verdadera batalla empieza ahí. El resto es mera preparación. (LAI)
Los "voladores", en defintiva, son una parte esencial del universo, y deben tomarse como lo que realmente son: asombrosos, monstruosos. Son el medio por el cual el universo nos pone a prueba. Los seres humanos somos sondas creadas por el universo, y es porque somos poseedores de energía con conciencia por lo que somos los medios por los que el universo se vuelve consciente de sí mismo. Los voladores son los desafiantes implacables. No pueden ser considerados de ninguna otra forma. Y si lo logramos el universo nos permitirá continuar. No te asustes, pues. Mantén tu "silencio interno", y la sombra se irá. (LAI)
Aquellos seres que en los primeros libros eran llamados “aliados”, seres fantasmales que interactuaban con los guerreros de manera esporádica, y en relaciones de poder, van cobrando preeminencia en los libros posteriores, y acaban descubriéndose en “El arte de ensoñar” como los elementos responsables del aprendizaje en el reino de la segunda atención. Seres inorgánicos y ensueño se vuelven inseparables ya que los primeros son, por derecho propio, los verdaderos habitantes del astral, del nagual, de la segunda atención, y cualquier ser humano que transite por esas regiones, ya sea merced al ensueño, a las plantas de poder, o a cualquier otra técnica de trance, se topa ineludiblemente con ellos.
Los toltecas hacen sus propias categorías acerca de las distintas clases de seres inorgánicos que existen. Pero al hilo de sus descripciones descubrimos, con asombro y gran repercusión espiritual, la presunta identificación entre esos seres y todos los ángeles, demonios, duendes, fantasmas, espíritus, ogros, hadas, etc, de nuestro acerbo cultural, todos esos instructores astrales que sustentan las revelaciones de los visionarios de todo tipo de tradiciones. Las consecuencias pueden ser prodigiosas o alarmantes, pero es de resaltar que la novedad y la ventaja del planteamiento tolteca radica en clasificar a todas esas criaturas mágicas o mitológicas como seres “inorgánicos”, lo cual le resta dramatismo a las categorías de nuestra cultura, mucho más éticas e infantiles, y desde luego menos científicas.
Seguramente fueron ellos los "espíritus luciferes" que, en las explicaciones teosóficas, iniciaron al hombre en el Conocimiento. Pero quizás no sea esta "alianza" de conocimiento lo que prevalece en nuestra relación con ellos, sino algo mucho más negativo: la mayoría de seres inorgánicos que nos rodean son maléficos y despiadados opresores que se alimentan de nuestra conciencia, manipulándonos para ello con nuestras debilidades mentales. Aunque la parte positiva de esto es que libera al ser humano de la culpa de su propia miseria. La "caída" del hombre no fue una consecuencia de nuestra elección, a juzgar por la información que nos dan los chamanes sobre los voladores y sus estrategias predatorias. Las Iglesias oficiales han insistido tanto en culparnos a nosotros mismos de nuestras miserias existenciales que ni por asomo se nos ha ocurrido dudarlo. Pero he aqui que, cuando menos, puede haber otra explicación. Quizás no somos nosotros mismos los culpables.
Hola! Agradeceré mucho de su ayuda y guía pues creo que me he topado con una espíritu/sombra del astral... ¿Qué puedo hacer al respecto? Cómo me libro de ella? Qué quiere?
ResponderEliminarHace cerca de 10 años empecé a intentar verme las manos en sueños y hacer ejercicios de respiración antes de dormir. Empecé a tener sueños lúcidos pero hasta ese punto todo era normal. Todo cambio una noche en que por primera
vez me dí cuenta que había algo vivo y real en mi sueño además de mí. Era una sombra negra y rectangular, como si fuera una puerta. Sentí mucho miedo y mucho odio de su parte y sentí que
me amenazaba; entonces cambió la escena del sueño a una situación totalmente distinta, en donde iba yo a entrar a mi casa cargando una mochila en mi espalda, pero justo antes
de cruzar la puerta de entrada, una voz (mi voz?) me dijo: -Mira, lo traes colgado en la espalda-
Entonces voltee y lo que antes creía era una mochila se volvió una figura humanoide agarrada a mi espalda y me dió la impresión quería meterse en mí. Me lo sacudí y por el susto y la impresión fue que desperté con una horrible sensación física de estar cayendo por un tunel y una gran sacudida localizada en
la boca del estómago. Tenía el pulso muy acelerado y creo que por el susto no dormí un par de noches. Cabe mencionar que ahí
me detuve en cuanto a volver a buscarme las manos en sueños o en hacer alguna preparación antes de dormir.
Sin embargo, 10 años para acá, he tenido un sueño recurrente: Estoy en alguna casa o habitación que me es familiar (aunque nunca sea el mismo lugar)y en la que nunca he estado; y en las paredes y en los techos hay algo amenazante y que está a mi acecho, una especie de fuerza opresiva y malévola, pero nunca logro ver que es.
Creo y siento que es la misma sombra/ente que me topé años atrás.
Sin embargo, en el último año he sido capaz de hacerle frente -o lo he intentado- y sólamente una vez pude enfrentarlo y al encararlo, sentí que esa sombra o lo que sea que me persigue, se sintió amenazada y acorralada por un momento, pero cuando quise acercarme más a ella se volvió a gran velocidad hacia mí y me dió un empujón antes de huir/desaparecer. Al despertar, mi intución me dijo que el miedo puede convertirrse en valor o coraje y que cuando vuelva a toparme con ello use eso a mi favor.
He seguido teniendo el mismo sueño donde algo me acosa pero no ha vuelto a haber una confrontación. De hecho, mientras escribo esto, creo que es la misma pesadilla que tenía de niño...
Agradeceré mucho su guía y comentarios al respecto. Me siento estancado y no se como proceder.
Gracias de antemano.
Saludos
J.