martes, 29 de enero de 2013

TOLTEQUIDAD - TOLTECAYOTL 08

TOLTECAYOTL SAGRADA

Las enseñanzas toltecas se resumen en siete doctrinas, de acuerdo al rescate que han hecho los neotoltecas. Cabe aclarar que estas doctrinas no son para ser creídas únicamente, sino para ser experimentadas… (esta propuesta proviene del texto interno del Templo de la Serpiente Emplumada, todos los Derechos Reservados)


1)    Unidad Divina (Teocetiliztli)

2)    Impermanencia de las Formas (Monenequi)

3)    Evolución de la Conciencia (Cencahua)

4)    Mediación de la Serpiente Emplumada (Maquixtiliztli)

5)    Merecimiento por las Obras (Macehualiztli)

6)    Manifestación del Nagual (Nahualchihua)

7)    Emancipación de la Percepción (Xoxouhqui)


Unidad Divina: todo cuanto existe proviene de una fuente única, la energía cósmica impersonal. Y todo regresa a esa fuente una vez cumplido su ciclo evolutivo. Los antiguos toltecas le dieron varios nombres, menciono los más conocidos: Nahualli, Ometeotl, Moyokoyani, Centeotl, Ipalnemoani, Quetzalcoatl, Tezcatlipoca, Tloque Nahuaque.

Impermanencia de las Formas: la energía se manifiesta en infinitas formas, cuyo conjunto recibe el nombre de Tonal. El Nagual lo es todo y el Tonal, la parte del todo que podemos percibir. El propósito de los seres manifiestos es acrecentar el acervo experiencial de la energía cósmica, mediante sus propias experiencias.

Evolución de la Conciencia: la conciencia es el resultado integrado de la sensación, la percepción y las interpretaciones. Cuando el flujo de la conciencia se orienta hacia los sentidos, se degrada y ocurre la involución o en el menor de los casos, el estancamiento. Pero si este flujo se orienta hacia adentro –el ser consciente como fin en sí mismo-, se potencia y ocurre la evolución y el dinamismo. Todo estado evolutivo se puede trascender porque la evolución de la conciencia es infinita.

Mediación de la Serpiente Emplumada: para acelerar el proceso evolutivo, la conciencia cósmica se manifiesta a través de los naguales o serpientes emplumadas –un estado de conciencia susceptible de ser alcanzado por todo ser autoconsciente- los cuales “aparecen” cíclicamente en las sociedades humanas.

Merecimiento por las Obras: cuando un ser humano prueba por primera vez alimento sólido –los toltecas tomaban en cuenta el maíz- significa que ha tomado una vida y por lo tanto se hace responsable ante el Misterio. Contrae una deuda de gratitud hacia todos los seres. Para pagarla, tiene que acumular merecimiento en forma de obras meritorias. No es el concepto de pecado que debe ser pagado. No. Lo que hay son actos erróneos susceptibles de ser enmendados; por ende, no creían en mediadores para redimir el pecado, sólo creían en personas que ejemplificaban lo correcto con su conducta.

Manifestación del Nagual: el “alma” es la suma de las experiencias en un momento dado. Puede cristalizar transformándose en un nagual o doble, y emprendiendo un curso de vida independiente del cuerpo físico. El nagual es la transferencia del ego al aspecto energético de nuestro ser total.

Emancipación de la Percepción: el objeto de la toltequización es la emancipación de la conciencia de las limitaciones impuestas por los sentidos, la percepción, la interpretación y la socialización. Todos nuestros propósitos existenciales deben estar dirigidos a ese objetivo. Liberar la percepción no significa dejar de percibir, sin dejar de hacerlo a través del molde de la forma humana.


Los toltecas estaban absolutamente convencidos de que la Conciencia SupremaDios- es una y se le denominaba Quetzalcoatl. Que éste desciende cíclicamente a la Tierra, se manifiesta en carne y sangre, renace del Espíritu y regresa a la eternidad para poner un ejemplo a los seres vivientes.


Que el ser humano es esencialmente libre y expresa su libertad mediante el desarrollo de su conciencia, las obras meritorias y la fusión de su Ser con la Conciencia Suprema.


La toltequidad propicia el óptimo desarrollo del ser humano a partir de tres principios que el propio Quetzalcoatl nos legó:

Amistad con la Conciencia Suprema

Paz con todos los Hombres

No perder el tiempo


Estos tres preceptos son parte de las palabras de la Serpiente Emplumada recogidas en los Huehuetlahtolli –antiguas antiguas palabras de sabiduría-, las que a su vez formaban parte del Teomoxtli –el libro Divino o Sagrado, la “Biblia” de Anahuac-. Volveré más adelante a profundizar en estos tres mandamientos sagrados de Quetzalcoatl…

Cito a un investigador moderno de la toltecayotl, quien resume así los fundamentos de la espiritualidad tolteca:


“El origen de todo es Ometeotl, cuyo nombre significa divina uni-dual-trinidad. Ometeotl no es un dios personal, sino un principio creativo que opera mediante dos corrientes de fuerza llamadas Tezcatlipoca, humo del espejo, y Quetzalcoatl, serpiente emplumada.
Ambas fuerzas eran adoradas como dioses por el pueblo, pero los chamanes y filósofos las interpretaban como facultades de la percepción. Quetzalcoatl representa la capacidad que tenemos de darle sentido al mundo, de donde deriva la idea de la Realidad.
Tezcatlipoca representa las distorsiones perceptuales que hacen que tomemos las apariencias del mundo como la realidad última. Ambas deidades en realidad son las polaridades que inducen a nuestra vida un movimiento. Ese movimiento puede ser evolutivo o involutivo.
El primero recibe el nombre de Cencahua, un movimiento que tiende a la unidad.  En la Toltequidad, la evolución se interpreta como la síntesis de los opuestos para producir un estado de unidad cualitativamente superior. Los opuestos reciben los nombres de Tonal y Nagual.
Tonal es el lado masculino, visible y racional del mundo, y Nagual es el lado femenino, oculto e intuitivo del mundo. La síntesis de Tonal y Nagual es Kinam, equilibrio dinámico. La divinidad es un estado impersonal que puede ser alcanzado por cualquier ser vivo de este universo que practique las técnicas apropiadas. Quienes alcanzan ese estado son llamados Teohuas, divinos.
Los Teohuas son serpientes emplumadas, es decir, aquellos que han armonizado los aspectos del reptil y del ave que tenemos en nosotros. La personificación del estado de divinidad es Quetzalcoatl como ser humano, o más bien, como héroe cultural. Se afirma que aparece de tiempo en tiempo para redimir el mundo de la ignorancia y propiciar a los seres humanos un sendero hacia Shoshopantli, la libertad total.


Quetzalcoatl ha tenido cuatro advenimientos históricos. El primero está relacionado con el surgimiento de la Toltequidad hacia el tercer milenio antes de Cristo. El segundo, con el surgimiento de la alta cultura de los Olmecas. El tercero, con el surgimiento de Teotihuacan y los mayas clásicos. El cuarto advenimiento es del que más datos históricos poseemos: ocurrió el 13 de Mayo del 947 después de Cristo, en un pueblo de Morelos, y llevó el nombre de Ce Acatl Topiltzin Nacxitl Quetzalcoatl, nuestro señor uno caña cuarto paso de la serpiente emplumada.
Las enseñanzas de estos mensajeros de Quetzalcoatl fueron recogidas en un libro sagrado llamado Teomoxtli. Uno de los segmentos del Teomoxtli es el Huehuetlahtolli, antiguas palabras. Este libro se apoya en la doctrina del Macehualiztli, merecimiento por las acciones.
Todos los toltecas eran macehuales, es decir, merecidos o comprometidos por el sacrificio de Quetzalcoatl. La persona se hacía macehual desde el momento de nacer y ser bautizada por agua y fuego, pero esa condición había que sostenerla durante toda la vida a través de un sendero llamado Xochiyaoyotl, guerra florida, que esencialmente es una guerra contra nuestras propias debilidades, complejos, malos hábitos, etcétera.” (Nagual Frank Díaz)
(Nota) Utilizo el nahuatl "convencional u oficial" para no herir susceptibilidades, pero aprovecho para comentar que éste no le hace honor a tan hermosa lengua.

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