Las enseñanzas toltecas se resumen en siete doctrinas, de acuerdo
al rescate que han hecho los neotoltecas. Cabe aclarar que estas doctrinas no
son para ser creídas únicamente, sino para ser experimentadas… (esta propuesta proviene del texto interno del Templo de la Serpiente Emplumada, todos los Derechos Reservados)
1) Unidad Divina (Teocetiliztli)
2)
Impermanencia de las Formas (Monenequi)
3)
Evolución de la
Conciencia (Cencahua)
4)
Mediación de la Serpiente
Emplumada (Maquixtiliztli)
5)
Merecimiento por las Obras (Macehualiztli)
6)
Manifestación del Nagual (Nahualchihua)
7)
Emancipación de la
Percepción (Xoxouhqui)
Unidad Divina: todo cuanto existe proviene de una fuente única, la energía cósmica impersonal. Y todo regresa a esa fuente una vez cumplido su ciclo evolutivo. Los antiguos toltecas le dieron varios nombres, menciono los más conocidos: Nahualli, Ometeotl, Moyokoyani, Centeotl, Ipalnemoani, Quetzalcoatl, Tezcatlipoca, Tloque Nahuaque.
Impermanencia de
las Formas: la energía se manifiesta en infinitas formas, cuyo conjunto
recibe el nombre de Tonal. El Nagual lo es todo y el Tonal, la parte del todo
que podemos percibir. El propósito de los seres manifiestos es acrecentar el
acervo experiencial de la energía cósmica, mediante sus propias experiencias.
Evolución de la Conciencia : la conciencia es
el resultado integrado de la sensación, la percepción y las interpretaciones.
Cuando el flujo de la conciencia se orienta hacia los sentidos, se degrada y
ocurre la involución o en el menor de los casos, el estancamiento. Pero si este
flujo se orienta hacia adentro –el ser consciente como fin en sí mismo-, se
potencia y ocurre la evolución y el dinamismo. Todo estado evolutivo se puede
trascender porque la evolución de la conciencia es infinita.
Mediación de la Serpiente Emplumada : para acelerar el
proceso evolutivo, la conciencia cósmica se manifiesta a través de los naguales
o serpientes emplumadas –un estado de
conciencia susceptible de ser alcanzado por todo ser autoconsciente- los
cuales “aparecen” cíclicamente en las sociedades humanas.
Merecimiento por las Obras: cuando un ser humano prueba por
primera vez alimento sólido –los toltecas tomaban en cuenta el maíz- significa
que ha tomado una vida y por lo tanto se hace responsable ante el Misterio.
Contrae una deuda de gratitud hacia todos los seres. Para pagarla, tiene que
acumular merecimiento en forma de obras meritorias. No es el concepto de pecado
que debe ser pagado. No. Lo que hay son actos erróneos susceptibles de ser
enmendados; por ende, no creían en mediadores para redimir el pecado, sólo
creían en personas que ejemplificaban lo correcto con su conducta.
Manifestación del
Nagual: el “alma” es la suma de las experiencias en un momento dado.
Puede cristalizar transformándose en un nagual o doble, y emprendiendo un curso
de vida independiente del cuerpo físico. El nagual es la transferencia del ego
al aspecto energético de nuestro ser total.
Emancipación de la Percepción : el objeto de la
toltequización es la emancipación de la conciencia de las limitaciones
impuestas por los sentidos, la percepción, la interpretación y la
socialización. Todos nuestros propósitos existenciales deben estar dirigidos a
ese objetivo. Liberar la percepción no significa dejar de percibir, sin dejar
de hacerlo a través del molde de la forma humana.
Los toltecas estaban absolutamente convencidos de que la Conciencia Suprema
–Dios- es una y se le denominaba
Quetzalcoatl. Que éste desciende cíclicamente a la Tierra , se manifiesta en
carne y sangre, renace del Espíritu y regresa a la eternidad para poner un
ejemplo a los seres vivientes.
Que el ser humano es esencialmente libre y expresa su libertad
mediante el desarrollo de su conciencia, las obras meritorias y la fusión de su
Ser con la Conciencia Suprema.
La toltequidad propicia el óptimo desarrollo del ser humano a
partir de tres principios que el propio Quetzalcoatl nos legó:
Amistad con la Conciencia
Suprema
Paz con todos los Hombres
No perder el tiempo
Estos tres preceptos son parte de las palabras de
Cito a un investigador moderno de la toltecayotl, quien resume así
los fundamentos de la espiritualidad tolteca:
“El origen de todo es Ometeotl, cuyo
nombre significa divina uni-dual-trinidad. Ometeotl no es un dios
personal, sino un principio creativo que opera mediante dos corrientes de
fuerza llamadas Tezcatlipoca, humo del espejo, y Quetzalcoatl, serpiente
emplumada.
Ambas fuerzas eran adoradas como dioses por el pueblo, pero los
chamanes y filósofos las interpretaban como facultades de la percepción.
Quetzalcoatl representa la capacidad que tenemos de darle sentido al mundo, de
donde deriva la idea de la Realidad.
El primero recibe el nombre de Cencahua, un movimiento que tiende a la
unidad. En la Toltequidad, la
evolución se interpreta como la síntesis de los opuestos para producir un estado
de unidad cualitativamente superior. Los opuestos reciben los nombres de Tonal
y Nagual.
Tonal es el lado masculino, visible y racional del mundo, y Nagual es
el lado femenino, oculto e intuitivo del mundo. La síntesis de Tonal y Nagual
es Kinam, equilibrio dinámico. La divinidad es un estado impersonal que
puede ser alcanzado por cualquier ser vivo de este universo que practique las
técnicas apropiadas. Quienes alcanzan ese estado son llamados Teohuas, divinos.
Los Teohuas son serpientes emplumadas, es decir, aquellos que han armonizado
los aspectos del reptil y del ave que tenemos en nosotros. La personificación
del estado de divinidad es Quetzalcoatl como ser humano, o más bien, como héroe
cultural. Se afirma que aparece de tiempo en tiempo para redimir el mundo de la
ignorancia y propiciar a los seres humanos un sendero hacia Shoshopantli, la
libertad total.
Quetzalcoatl ha tenido cuatro
advenimientos históricos. El primero está relacionado con el surgimiento de la
Toltequidad hacia el tercer milenio antes de Cristo. El segundo, con el
surgimiento de la alta cultura de los Olmecas. El tercero, con el surgimiento
de Teotihuacan y los mayas clásicos. El cuarto advenimiento es del que más
datos históricos poseemos: ocurrió el 13 de Mayo del 947 después de Cristo, en
un pueblo de Morelos, y llevó el nombre de Ce Acatl Topiltzin Nacxitl
Quetzalcoatl, nuestro señor uno caña cuarto paso de la serpiente emplumada.
Las enseñanzas de estos mensajeros de Quetzalcoatl fueron recogidas en un libro
sagrado llamado Teomoxtli. Uno de los segmentos del Teomoxtli es el
Huehuetlahtolli, antiguas palabras. Este libro se apoya en la doctrina
del Macehualiztli, merecimiento por las acciones.
Todos los toltecas
eran macehuales, es decir, merecidos o comprometidos por el sacrificio
de Quetzalcoatl. La persona se hacía macehual desde el momento de nacer y ser
bautizada por agua y fuego, pero esa condición había que sostenerla durante
toda la vida a través de un sendero llamado Xochiyaoyotl, guerra florida, que esencialmente es una guerra contra nuestras
propias debilidades, complejos, malos hábitos, etcétera.” (Nagual Frank Díaz)
(Nota) Utilizo el nahuatl "convencional u oficial" para no herir susceptibilidades, pero aprovecho para comentar que éste no le hace honor a tan hermosa lengua.
(Nota) Utilizo el nahuatl "convencional u oficial" para no herir susceptibilidades, pero aprovecho para comentar que éste no le hace honor a tan hermosa lengua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Que tu comentario sea respetuoso; que tu crítica sea constructiva..."