EL TONAL Y EL NAGUAL (julio Diana)
QUÉ ES EL NAGUAL
Tenemos entonces que
Nagual es el concepto genérico y universal, contraparte del Tonal, o sea, las
dos fuerzas que conforman el universo. Pero, asimismo, ese término clasifica a
ciertos hombres especialmente adiestrados en el manejo de la energía y la
percepción que por dichas características se convierten en seres suprahumanos:
los naguales.
Utilizo la palabra
“nagual” con “g” debido a que así es popularmente conocida. En la época en que los
pueblos se distribuían por el mundo para ir a ocupar espacios en el Extremo
Oriente y América, surgió una casta de individuos muy preparados en los
misterios de la Naturaleza
y el espíritu humano. Debido a que la principal función de estas personas era “desdoblarse” en sus sueños para ir a
buscar consejo al mundo de los “dioses”, recibieron un título procedente de la
raíz Na, duplicarse o mediar. A esta
raíz se añadió el sonido Wal o Gul, que significa hechicería. De esa manera surgió el honroso título del Nagual.
Ambos vocablos pertenecen
a casi todas las lenguas del Viejo Mundo y de América. Por ejemplo, los hindúes
llamaban a sus sacerdotes Naggas, evolución de un sonido previo que se
pronunciaba Nawa, tal como se ve en los antiguos semidioses llamados Da Nawa, los altos iniciados. Los tibetanos
interpolaron una “r” y llegaron a pronunciar el título como Nargol, santo. Una
pronunciación más antigua del nombre se conserva en Anawa Tapta, el lago
sagrado de los budistas, cuyo nombre significa la peregrinación del sacerdote
serpiente.
Una aparición muy conocida de este título tuvo lugar entre los cristianos,
quienes llaman a su maestro, en latín, Iesus
Nawi, Jesús mediador.
Los hebreos contrajeron la W y pronuncian Naba, profeta. El
mismo título, reducido sólo a su raíz Na, dio origen a los Na-zar, señores
iniciados, quienes fueron una importante secta de sabios en el mundo semita, a
la cual pertenecieron Juan el Bautista y Jesús (Nazarenos).
Otras apariciones del
nagual en el viejo mundo ocurren en Australia, donde la voz Nawa significa algo muy sagrado. En la lengua Fang de
África, el doble o alma humana se llama Nguel, mientras que en la lengua Yoruba
el Nawe o Nague es el sacerdote.
En América, la misma raíz
aparece en mapuche, donde el alma o espíritu del chamán se llama Nawel. En
zapoteco, Nagul quiere decir sabio. Y las tribus Navajo de norteamérica,
quienes a sí mismos se designaban como Nagwa, llamaban a sus vecinos de México
por el título de Naka, sabios.
Tenemos entre los mayas la
palabra Way, doble, nagual, hechicero, el
otro. Es un término de una actualidad sorprendente e inquietante. En este
mismo momento, en todo México, los way
continúan transformándose e influyendo en el orden político, social y
especialmente espiritual de sus comunidades…
Los mayólogos han
encontrado el glifo específico de way,
que tiene dos representaciones por motivos estéticos y por pertenecer a
diversas épocas de la larga historia maya. Los datos anteriores están
destinados a probar que el concepto del Nagual es anterior al establecimiento
de los pueblos mesoamericanos.
El tópico esencial
del saber de los naguales es la doctrina del Tonal y el Nagual, que podemos
relacionar grosso modo con el lado positivo y el lado negativo de la energía.
He aquí sus características:
TONAL: el
conocimiento racional, lineal y cotidiano, es llamado Tonal, luminoso, porque es visible. Se basa en
la acumulación de datos; tiene una esencia y una estructura lógica; sus piezas
armonizan, aunque en un solo plano. La palabra Tona significa también sugestión hipnótica, ya que este tipo de
conocimiento nos fascina, produciendo iluminaciones que pueden durar toda la vida.
En la visión del
Tonal, la única realidad posible son las leyes de acción y reacción. No hay
cabida para lo inexplicable. Los “milagros” no existen, o bien son asunto de
entidades supremas ajenas a nosotros. Tomamos nuestra Tierra como la única
realidad, y el estar despiertos nos parece un hecho evidente. Este tipo de
conocimiento se apoya en la experiencia
cultural del hombre. Por lo tanto, cambia de época en época, de país en
país, de persona a persona, e incluso cambia en uno mismo, con la acumulación
de experiencias que nos trae la edad.
NAGUAL: Por el
contrario, el conocimiento Nagual podríamos considerarlo como “adimensional” o
esotérico, porque no es cotidiano. Es un saber capaz de incorporar en su seno
propuestas contradictorias; se apoya sobre lo indefinible; sabe que conceptos
como “causa y efecto”, “dualidad”, “unidad”, “uno mismo”, “honor y deshonor”,
“moral e inmoral”, “inmortalidad”, “verdad” y “mentira”, “dios” y “diablo”,
“condenación” y “salvación”, etcétera, son sólo eso: conceptos. Este
conocimiento no está diseñado para seres racionales, y mucho menos, para
personas domesticadas por la civilización.
Aunque pueda
resultarnos paradójico, el conocimiento Tonal está representado por
Quetzalcoatl, la Serpiente Emplumada ,
mientras que el Nagual es patrocinado por Tezcatlipoca, Humo en el Espejo, el Ser Auto-existente, en el cual todo tiene
principio y del cual no cabe definición (por eso su color es negro).
“El nagual es lo milagroso, lo mágico, lo imposible. El nagual
puede ser presenciado…puede ser nombrado, pero nunca descrito. El nagual es creativo, misterioso, peligroso,
poderoso, benigno, absurdo. El nagual es lo que podemos ser, pero casi nunca
somos. El nagual es nuestra herencia, nuestro derecho de nacimiento; es nuestro
para reclamarlo y utilizarlo como nos parezca más adecuado. El nagual es lo que soñamos, pero pocas veces obtenemos. El nagual
se inicia al nacer y termina con la muerte. En pocas palabras, confrontar y
utilizar el nagual es el máximo logro de la brujería tolteca.”
Entiéndase del
texto anterior que brujería se
refiere al arte de los toltecas en el manejo e interacción con y en el Nagual.
No como el término despectivo y con connotación negativa que trajeron los
europeos en el siglo XVI.
Aquí en Anahuac no
había brujería; había manipuladores de la energía, la percepción y la
conciencia…toltecas pues.
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